Un nuevo caso de un penitenciario que intentó ingresar con droga a un penal de la provincia generó malestar entre las autoridades del Servicio Penitenciario. Al agente Mauricio Alexis Becerra lo descubrieron cuando estaba entrando a trabajar con más de medio kilo de marihuana al Complejo San Felipe.
La situación motivó la detención del funcionario público, de 39 años, a quien se le inició una causa en la Justicia federal, así como también una investigación interna por parte de la Inspección General de Seguridad (IGS).
Hace poco más de un año, una situación similares se vivió en la cárcel de Boulogne Sur Mer. En ese caso, el guardiacárcel fue condenado a los pocos meses.
Al igual que en esa ocasión, la hipótesis principal es que la sustancia estaba destinada para ser comercializada entre los internos que se encuentran alojados en la prisión capitalina. Esto porque, debido a la cantidad, descartaron que fuese para consumo personal.
La información señala que fue a las 13.40 del viernes 10 cuando Becerra, quien es conocido como Puca, se presentó a cumplir sus funciones en San Felipe. Cuando pasó por el sector de Consejería, fue requisado por un colega y le halló un envoltorio escondido entre sus prendas, a la altura de la cintura.
Al abrirlo, su compañero detectó que se trataba de una sustancia de color verde amarronada. Ante las sospechas, se dio aviso a los superiores y tomó intervención personal de la Policía Contra el Narcotráfico (PCN).
Los sabuesos especializados en casos de narcocriminalidad arribaron al penal y le practicaron el narco test a la materia vegetal incautada, que dio positivo para marihuana.
Un posterior pesaje confirmó que eran 524 gramos del estupefaciente. Además, entre sus pertenencias, Becerra también tenía su celular y la suma de 40.620 pesos en efectivo, que también formaron parte del secuestro.
Por su parte, se solicitaron directivas al Juzgado Federal N° 1 a cargo del juez Walter Bento y la titular de la Secretaría Penal B Florencia Elías dispuso la detención del penitenciario y su traslado al Centro de Detención U-32.
Llamativo ataque
Esta no es la primera vez que Becerra se ve envuelto en una investigación judicial. Hace casi siete años fue víctima de un ataque armado y robo, pero las circunstancias bajo las que ocurrió el hecho jamás estuvieron del todo claras, recordaron fuentes consultadas.
Todo ocurrió el martes 15 de marzo de 2016 cuando el penitenciario iba junto a su cuñado a bordo de un Volkswagen Gol Power por la zona del distrito de Belgrano, Guaymallén.
En el cruce de calles Gomensoro y Ecuador, entre el barrio Gomensoro y el loteo Cantú Caroglio, dos sujetos los abordaron y les obligaron a frenar la marcha. Acto seguido, le dieron un balazo a Becerra en la cabeza y a su familiar en el pecho.
Los autores de la agresión se apoderaron del vehículo que conducía el guardiacárcel y se dieron a la fuga a toda velocidad.
Desde un principio la versión de que el objetivo de los autores había sido sólo quedarse con el rodado estuvo en duda. Principalmente, porque el cuñado de Becerra había estado preso y por aquella época fue liberado.
Incluso, un detective allegado a esa pesquisa aseguró que no se descartaba que el móvil del ataque estuviese relacionado con un tema de drogas. No obstante, nunca se avanzó en ese sentido.
Caso reciente
El antecedente más reciente sobre un penitenciario que intentó entrar con drogas a una cárcel mendocino se registró el viernes 7 de enero del año pasado.
En esa ocasión, al suboficial subayudante Roberto Darío Enferrel, de 36 años, le hallaron 43 gramos de cocaína y 356 de marihuana durante la requisa de ingreso.
El funcionario había ocultado las sustancias en el interior de un paquete de yerba, pero fue descubierto.
Poco más de ocho meses después, hacia fines de agosto, Enferrel fue condenado a cuatro años de prisión y cinco años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, luego de reconocer la autoría durante un juicio abreviado.
El juez Pablo Salinas, de Tribunal Federal Oral N° 2, le otorgó la prisión domiciliaria luego de la sentencia y recientemente una cámara de casación ratificó el beneficio.
