Desde que Argentina clasificó a la final, los hinchas que estaban en Qatar que no tenían tickets empezaron a buscar su manera de conseguir la entrada. Durante este jueves, cientos de argentinos se reunieron en las puertas del hotel donde se hospedan los dirigentes de la AFA y les metieron presión, principalmente, por las cifras siderales que tiene la reventa.
Allí se reunieron a reclamarle a Claudio “Chiqui” Tapia para que interceda y la FIFA libere un remanente de entradas para el duelo contra Francia.
Luego de horas de espera en las inmediaciones del hotel, con corte de calle incluido que obligó a la policía qatarí hacerse presente en el lugar, desde la AFA comunicaron que este viernes a las 6 (hora argentina) se pondrán a la venta cerca de 10.000 entradas.
Este remanente tendrá un valor entre 600 y 1.600 dólares dependiendo la ubicación en el estadio, un costo mucho menor al costo de la reventa que va desde los 5.000 y alcanza los 12.000 dólares, algo impagable para la mayoría de los argentinos.
Para el día de la final se espera más de 35.000 argentinos y unos 12.000 franceses en el estadio Lusail que tiene capacidad para 89.000 personas.
