Un jurado popular halló culpable la tarde de este jueves al policía Darío Jesús Chaves Rubio, quien se encontraba acusado por el travesticidio de Melody Barrera, ocurrido en agosto de 2020 en Guaymallén.
Los doce ciudadanos se inclinaron por la calificación más grave, con la que el efectivo había llegado a debate: homicidio agravado por el uso de arma de fuego, odio a la expresión de género, homicidio agravado por el uso del arma de fuego, por la condición de sujeto activo (su función), por la alevosía y el ensañamiento.
Ver también: El precedente que podría dejar el juicio por el asesinato de Melody Barrera
De esa forma, por primera vez en la historia de Justicia mendocina se ventiló una sentencia por un travesticidio, que fue dictada por la jueza técnica Nancy Lecek.
Además, el fallo sentó un precedente, ya que los jueces de los hechos consideraron el agravante de la función, pese a que Chaves se encontraba de civil cuando cometió el hecho de sangre. Así, entendieron que el efectivo policial tiene esa condición durante las 24 horas y no sólo se limita a su horario laboral.

En la previa de los alegatos y del veredicto, el Pelado Chaves declaró ante los jurados y ratificó su versión de que se había defendido de un ataque después de que la víctima le robó su arma reglamentaria.
Además, sostuvo que no se aprovechó del estado de indefensión de Melody Barrera y que no tiene “odio contra las mujeres trans”, buscando despegarse de las acusaciones de la Fiscalía.
Pese a eso, los integrantes del jurado desecharon la posibilidad de que se haya tratado de un caso de legítima defensa y consideraron que Chaves mató por odio de género, actuando a traición y provocándole un dolor o sufrimiento innecesario a la víctima.
El hecho
El asesinato de Melody Barrera ocurrió el sábado 26 de agosto alrededor de las 4.40, cuando se encontraba en el cruce de calles Correa Saá y Costanera, en San José.
La víctima vivía en un departamento cerca de esa intersección, donde residía junto a otras travestis y transexuales que ofrecían sus servicios sexuales en la zona.
Ver también: Declaró el policía acusado de travesticidio: “No odio a las trans, he salido siempre con ellas”
De acuerdo con la reconstrucción, hasta ese lugar llegó Chaves a bordo de un Volkswagen Bora y la quiso contratar, pero hubo una discusión y la joven le arrojó gas pimienta en el rostro.
Frente a eso, el acusado se retiró y se detuvo a los pocos metros para limpiarse la cara. Fue allí donde, consultado por un chofer de Cabify, le dijo, palabras más palabras menos: “voy a ir a buscar el arma y cagar a tiros a los travas”.

Momentos más tarde, volvió a presentarse en ese sector de la Costanera. Se bajó del auto y accionó el arma reglamentaria a corta distancia contra la humanidad de Barrera, quien recibió cinco impactos de bala, surge de la instrucción.
Las heridas le provocaron la muerte a la víctima en cuestión de minutos y un testigo llamó a la línea de emergencias 911 para alertar sobre el ataque.
Cuando policías llegaron a la escena y comunicaron la situación a los detectives judiciales, la fiscal Lazo activó el protocolo por travesticidio.
En el lugar se levantaron las vainas servidas de calibre 9 milímetros, que se transformaron en una prueba clave para avanzar sobre la identidad del sospechoso.
Además, las imágenes captadas por cámaras de seguridad de la zona comprometieron a Chaves, quien fue detenido el 17 de setiembre. Por aquel entonces, el policía prestaba servicios en la Comisaría 34ª del barrio Bancario de Godoy Cruz.
