El viernes, efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) irrumpieron en tres domicilios del popular barrio San Martín de Ciudad y detuvieron a una mujer de 35 años que, de acuerdo con la investigación que desarrollaron, era uno de los eslabones más importantes de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes en pequeñas cantidades, principalmente, cocaína.
A los detectives les llamó la atención que, además de la sustancias prohibidas fraccionadas para el menudeo, en la propiedad donde fue atrapada la fémina encontraron cuatro armas de fuego y gran cantidad de municiones, algunas preparadas para hacer más daño, debido a que habían sido teflonadas con el objetivo de atravesar chalecos antibalas.
Pero no sólo preocupó el hallazgo de los proyectiles conocidos como “mata policías”, sino que al identificar a la mujer como Soledad González, supieron que tenía relación directa con un hombre que pasa sus días en la cárcel por liderar una banda de asaltantes: Néstor Fabián González Tello, marcado como el jefe de la gavilla bautizada Los Elegantes.
Para sostener la hipótesis y la sospechas, los detectives analizaron una serie de imágenes que llegaron a sus manos.
Este sujeto de 32 años se encuentra alojado en la cárcel de Almafuerte desde hace tiempo purgando una pena de siete años y medio por una serie de asaltos e iba a ser investigado por los detectives del caso para saber si estaba relacionado al búnker allanado el viernes en el barrio San Martín.
En los últimos tiempos, González Tello buscó salir de la cárcel al sostener que era paciente de riesgo frente a la pandemia de coronavirus porque padece asma pero la Justicia, a través del juez Gabriel Bragagnolo, rechazó los pedidos.
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Sorpresa
Lo cierto es que, luego de una serie de trabajos de calle, los policías de la PCN irrumpieron en tres domicilios del citado barrio del oeste y, en uno de ellos, detectaron que se fraccionaba clorhidrato de cocaína en pequeñas dosis que luego eran trasladadas a otros dos puntos de venta donde se desarrollaba lo que se conoce como narcomenudeo.
Uno de esos sectores presentaba las características típicas de un búnker, debido a que su acceso era casi imposible. En esta propiedad fueron detenidos dos soldaditos de la organización menores de edad, debido a que se comprobó que vendían los nudos de cocaína.

Pero donde armaban las dosis fue detenida Soledad González. Ya había sido marcada. Otras mujeres también se encontraban en el lugar pero la Justicia no ordenó su detención, debido a que no se encontraban identificadas.
Más allá de eso, en la casa encontraron las cuatro pistolas calibre 9 milímetros, las que, prima facie, eran utilizadas durante la noche por los soldaditos para defender el negocio y custodiar el centro de distribución.
En otra de las viviendas, en la manzana 28, encontraron más dosis de cocaína y un trozo de marihuana.
En total, fueron 400 nudos de cocaína, un ladrillo de esa droga con un peso total de un kilo, medio kilo de marihuana, un dosificador, una balanza, elementos de corte y fraccionamiento y 486.490 pesos que serían producto de la comercialización de la droga.
Una punta
Después identificar a los sospechosos y saber que la mujer tuvo una relación con González Tello, los detectives profundizaron la pesquisa. Y hasta consiguieron imágenes en los que se los ve juntos. Debido a esto, entendieron que podría tratarse de “algo grande” que está manejado por alguien de poder.
González Tello fue detenido en marzo del 2018 y lo acusaron de cometer una serie de robos agravados en diferencia en empresas. La organización que lideraba fue llamada Los Elegantes –integrada por, al menos, cinco sujetos– porque sus blancos eran firmas de insumos bodegueros y constructores.
Estaban cebados. En uno de los hechos se alzaron con más de un millón de pesos. Cuando atraparon a todos los sospechosos, les hallaron entre sus pertenencias 200 mil pesos, joyas de oro, teléfonos celulares y armas de fuego.
Ese mismo año, en octubre, la Justicia condenó a González Tello a siete años y medio de cárcel. Actualmente, cumple esa pena.
Con el paso del tiempo, algunos familiares fueron detenidos por tema de drogas, como un primo llamado Ariel Tello fue detenido por la Policía Federal con tres kilos de marihuana en el oeste de Godoy Cruz y, a principios de febrero de este año, un hermano de parte de madre fue atrapado tras una persecución por Las Heras.
Este joven de 19 años, Alan Joel Argüello Tello, llevaba puesto un chaleco antibalas y portaba una pistola calibre 9mm.
