Hace unos días, un intendente radical decidió que era hora de ir a la barbería, las modernas peluquerías de esta época, puesto que suele vérselo siempre muy prolijo. Así, se dirigió a un local ubicado en San Martín Sur casi Rivadavia, de Godoy Cruz. Esperó su turno, se sentó luego en la silla y pidió que le cortaran el pelo. Como suele pasar, el joven barbero que lo atendía le dio charla, pero empezó con una pregunta: “¿Cómo te llamás?”. “Tadeo”, dijo escuetamente el radical, y siguió leyendo su teléfono, del que no despegó su mirada en todo ese tiempo.
El intendente radical al que no reconocieron en la barbería
