La muerte repentina de un hombre de 56 años mientras hacía deporte en horas de la siesta en la reserva ecológica porteña, despertó el temor entre quienes hacen ejercicio ahora que ya se instalaron temperaturas más elevadas. Si bien no se pueden predecir casos de muerte súbita, sí se pueden evitar escenarios que aumentan el riesgo y esa es la clave, afirman los profesionales.
El principal consejo del cardiólogo deportólogo Sebastián Wolff y del profesor de educación física David Arena es no realizar ejercicios físicos en horas del mediodía o la siesta mendocina, cuando los días son calurosos: el horario recomendado es antes de las 10 de la mañana o por la tarde, después de las 18.
Arena citó el caso de trascendencia nacional: “Este hombre falleció a las 15.45, un horario en el que no se recomienda para nada la actividad física. Habría que ver si tenía alguna patología preexistente, si se había realizado chequeos recientes, pero el horario ya predispone a un riesgo”.

Wolff enumeró a la alimentación y sobre todo la hidratación antes, durante y después de hacer actividad física como lo más importante para prevenir golpes de calor: “Tomar una buena cantidad de líquido antes de comenzar la actividad y si estamos entrenando en horas de mucho calor, el agua durante el ejercicio es fundamental, al igual que rehidratarse al finalizar”.
Dieta y descanso
La nutricionista Luisina Cappone aconseja “una dieta equilibrada con varias frutas y verduras que aporten vitaminas, minerales e hidratación es lo recomendado. Los frutos secos también son un gran aliado por su aporte de energía”. Por descontado, las comidas “pesadas”, con mucho aporte calórico no son buenas “en ningún momento del día, y mucho menos antes de entrenar”.
La licienciada también sostuvo que descansar las horas mínimas necesarias, en lo posible 8 horas, es igual de importante que comer sano.

¿Dónde está el límite?
El cuerpo da señales para parar cuando ya no se puede más: “Si aparecen náuseas, visión borrosa o mareos pueden ser síntomas de deshidratación y hay que frenar la actividad de inmediato y descansar en un lugar fresco, tomar abundante líquido, y esperar a que estos síntomas mejoren. Luego hacer un reposo relativo. No retomar la actividad”, aconsejó el cardiólogo.
Cómo evitar arritmias graves
El golpe de calor puede ser una entidad médica peligrosa porque podemos tener desequilibrios hidroelectrolíticos, explicó Wolff: “Desequilibrios del sodio, del potasio, del magnesio, del calcio producen arritmias graves“, sostuvo el cardiólogo.
Para prevenir estos eventos cardiovasculares “insistimos en los chequeos médicos anuales en todas las personas que desean comenzar a hacer actividad física. Es la única herramienta de descartar enfermedades que puedan predisponer a tener eventos o síntomas graves durante el deporte”, sostuvo.
La moda de los ejercicios HIIT aumentó los riesgos
Ante la falta de tiempo, muchos hacen ejercicios al mediodía o en la siesta. Otros eligen actividades de mucha intensidad en pocos minutos. Ambos escenarios ayudan muy poco a evitar golpes de calor y complicaciones. Arena aconsejó que “en estos casos lo que recomiendo es que vayan a un lugar fresco y no al aire libre, y que sean actividades de baja intensidad”.

“La tendencia de los HiiT (en inglés, high intensity interval training), ejercicios de intervalos cortos a alta intensidad, son muy utilizados, pero no todos podemos hacerlo. Para llegar a poder estar apto se necesita de una progresión en los entrenamientos. Sino puede aparecer agotamiento extremo, golpe de calor, deshidratación, calambres”, alertó el docente.
Cómo identificar síntomas graves en los niños
Con los niños hay que tener un cuidado especial porque pueden sentir un malestar y no saben cómo expresarlo. Además de evitar que hagan deporte en horarios calurosos, el profe de educación física recomendó: “Deben realizar entrenamientos cortos y parar para que se hidraten cada 10 a 15 minutos“.
Luego explicó que el adulto a cargo es quien debe prestar atención a sus gestos, a sus movimientos, si estos son naturales o si son extraños: “La atención deber ser del adulto, quien además debe evitar exponerlos a actividades que no correspondan a su edad cronológica”.
