Gerardo Godoy, el quiosquero que el sábado 25 de junio pasado mató a balazos a Esteban Javier Palombarini, fue condenado este viernes a 17 años y 6 meses de prisión.

La condena fue acordada en tiempo récord por el Ministerio Público Fiscal, el defensor y el imputado. La homologación estuvo a cargo de la jueza Erica Sánchez.

Fuentes judiciales confirmaron que la fiscalía, representada por Carlos Torres, encuadró penalmente la imputación de Godoy como homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Y agregaron que Godoy, asesorado por el defensor Carlos Sebastián Gijón, aceptó los términos de la acusación y escuchó su sentencia en la audiencia realizada este viernes en la sala 23 del Polo Judicial Penal.

El crimen ocurrió en el minimarket “La esquina”, ubicado en calles Perú y Vendimiadores, de Ciudad. Allí Godoy, de 37 años, acribilló con tres balazos a “El Plancha” Palombarini (38), un vecino conocido de esa zona que había jugado al básquet en el club Pacífico.

La víctima no estaba armada y sólo mantuvo una discusión con el cuñado del dueño del local, a quien conocía desde hacía tiempo. Tras el cruce de palabras en el interior del comercio –la hipótesis más fuerte sostiene que fue porque el empleado no le quiso fiar una cerveza a la víctima–, ocurrió el asesinato.

La primera versión, lanzada por Godoy ante los policías, fue que Palombarini había intentado robar mercadería del local. Pero a las pocas horas se conoció la verdad y el quiosquero fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, una dura calificación penal.

El caso

Del expediente surge que Godoy se encontraba atendiendo el local de su cuñado la tarde del sábado, cuando ingresó Palombarini con la intención de pedir fiado una cerveza.

Hubo una discusión entre Godoy y Palombarini, a tal punto que una bebida terminó el piso. Después se escucharon detonaciones de arma de fuego y tres plomos impactaron en el cuerpo de la víctima (en el tórax y un brazo de la víctima), que intentó escapar, pero se desvaneció en la puerta del comercio.

Testigos llamaron al 911 y varias movilidades fueron desplazadas hasta la escena. Los primeros efectivos que arribaron tomaron contacto con la víctima y le realizaron maniobras de RCP. A pesar del esfuerzo de los uniformados, no pudieron reanimarlo.

Godoy le dijo a los policías que Palombarini había intentado robarle y lo amenazó. Agregó que, ante esto, sacó un arma de fuego –una pistola calibre 380 marca Bersa– y la accionó.

A partir de ese momento, comenzaron a surgir declaraciones que motivaron la detención de Godoy, debido a que su versión se cayó al contrastarlas con las pruebas incorporadas.