Una discusión y amenazas en una fiesta, un robo de un auto y el ataque armado contra una mujer fue la seguidilla de película que protagonizó el martes Franco Gaspar Lemos Segales (27), más conocido como Patita, en Godoy Cruz y Luján.

Tras esos hechos, el joven tomó una inesperada decisión y utilizó su pistola calibre 22 para propinarse un disparo en la cabeza.

Después de pasar varias horas internado en el Hospital Central, y después de que los médicos le diagnosticaron muerte cerebral, este miércoles dejó de existir. 

El Patita contaba con varios antecedentes en su haber y tenía tres pedidos de captura vigentes. En las redes, sus amigos lo despidieron destacando su vida delictiva: “Fuiste manso bandido siempre te vamos a recordar cómo fuiste (sic)”.

Por fuera del mundo del hampa, Lemos Segales tenía conexiones con la política mendocina, según revelaron a El Sol allegados a la familia. Su hermano es militante de La Campora y secretario adjunto de la Juventud Peronista de Godoy Cruz. 

Al parecer, el Patita solía colaborar durante los recorridos que realizaba la agrupación kirchnerista por los barrios “calientes” del departamento. Especialmente en La Gloria, donde tenía mantenía una buena relación con una conocida familia vinculada al narcotráfico y a la barra brava de Godoy Cruz.

Lo cierto es que la historia de Lemos Segales terminó de manera trágica, aunque antes de quitarse la vida hubo intento de redención de su parte: se dirigió hasta la remisería en donde robó el auto, pidió perdón y lo devolvió. 

El expediente por la seguidilla de hechos que protagonizó el martes el Patita quedó a cargo de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos. Pero, tras el fallecimiento del principal sospechoso, la causa quedará archivada.

El raid delictivo, en detalle

La reconstrucción de los hechos que realizaron los detectives del caso sostiene que todo comenzó en horas de la madrugada, cuando Lemos Segales se encontraba en una fiesta en calles Montes de Oca y Juncal, en las cercanías del barrio Parque Sur, en Godoy Cruz. 

El Patita se encontraba en ese lugar con un amigo, de 29 años, quien había salido hace tres meses de la cárcel tras cumplir una condena por robo de automotores con inhibidores de alarma.

Las averiguaciones policiales sostienen que ambos solían delinquir juntos y surgió un entredicho entre ellos por algún hecho. 

Fue allí cuando Lemos Segales habría amenazado a su amigo. Ante la posibilidad ser atacado por el Patita, el ex convicto decidió llamar a su hermano para que lo fuera a buscar en auto y así evitar que el conflicto pasara a mayores. 

Casi al mismo tiempo, cuando ya eran cerca de las 11 de la mañana, Lemos Segales, acompañado por otro sujeto, se dirigió hasta la base de una remisería “trucha”, ubicada en calles Juncal y Gorriti, surge de la investigación. 

Acto seguido, abordaron a un conductor que acababa de llegar a bordo de un Fiat Siena marrón, lo amenazaron con un arma de fuego y le sustrajeron el rodado, para darse a la fuga en dirección al oeste.

Posteriormente, el Patita se dirigió en soledad hasta el barrio Ventisqueros, en Carrodilla, donde reside el amigo con el que había peleado horas antes.

El relato sostiene que el joven se frenó frente a la casa de calle Rawson y efectuó dos disparos contra la vivienda. En el interior, se encontraba la madre de su amigo, quien fue alcanzada por dos plomos de calibre 22.

Tras eso, Lemos Segales se dio a la fuga y a los pocos minutos llegaron los hijos de la mujer, de 42 años, quien ya había sido trasladada al Hospital Central en el vehículo de un vecino.

La mujer no fue impactada de lleno por los proyectiles, sino que le rozaron la oreja derecha y la región preauricular izquierda, por lo que quedó fuera de peligro.

Al tomar conocimiento las autoridades sobre el ataque armado, se inició la búsqueda del autor por la zona. En paralelo, los detectives constataron, a través de testigos, que se trataba de la misma persona que había robado un auto en la zona del Parque Sur.

Justamente, instantes más tarde, ingresó una novedad con respecto a ese hecho. El propietario del auto se presentó en la Comisaría 50ª y reveló que el sujeto que le había robado se presentó en la remisería, le devolvió el rodado, le pidió perdón y se pegó un tiro en la cabeza. 

Ante eso, personal policial se desplazó hasta el lugar indicado y hallaron a Lemos Segales con una herida de arma de fuego en el parietal derecho. El joven fue trasladado al citado efector público de calle Alem de Ciudad, donde le realizaron una tomografía y constataron que tenía muerte cerebral. 

Tras pasar algunas horas internado, el Patita falleció en el trascurso de este miércoles. 

Prontuariado

Cuando los detectives profundizaron sobre el perfil de Lemos Segales, no sólo constataron que tenía abundantes antecedentes, sino que también tenía tres pedidos de captura: dos eran recientes, de junio y julio de este año, mientras que el restante tenía fecha de octubre de 2017.

En tanto, en su prontuario figuraba que entre 2019 y 2016 había sumado causas por robo agravado, robo en grado de tentativa, amenazas agravadas, desobediencia y portación ilegal de arma de fuego, detallaron fuentes policiales.