El aguantadero de San José se encuentra ubicado entre las comisarías 25ª y 31ª de Guaymallén. Ese lugar fue escenario en las últimas horas del crimen de Eduardo Javier Ibañez (44).

El hombre, más conocido con el Capicúa, fue hallado sin vida la tarde del sábado en ese domicilio de calle Fray Justo Santa María de Oro al 728. Presentaba el rostro ensangrentado y múltiples heridas contuso-cortantes en el cuello y la zona intercostal. 

De acuerdo con los testigos, en la propiedad en la que residía la víctima solían juntarse personajes de la zona a consumir alcohol y estupefacientes. 

Ibañez participaba de esas reuniones que comenzaban en las noches y se estiraban hasta altas horas de la madrugada, en ocasiones hasta la mañana, surge de la investigación. 

La información agrega que familiares del hombre, que contaba con antecedentes policiales, revelaron que tenía problemas de adicciones y hacía más de dos semanas que no tenía contacto con su madre. 

Por el hecho de sangre fue detenida una conocida malviviente de ese sector, apodada la Yeni. Fuentes judiciales consultadas indicaron que entre 2017 y 2019 fue investigada por, al menos, nueve causas por delitos contra la propiedad y las personas.

La joven estuvo en el lugar y hasta le advirtió sobre la muerte del Capicúa a un vecino, quien se encargó de dar aviso a la línea de emergencias 911 y a la familia. 

Su presencia en la escena del crimen la comprometió y policías de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) la atraparon momentos después, cuando estaba en el cruce de Yrigoyen y Colón.

La información señala que la Yeni no ha declarado en el expediente y hay dudas sobre una posible participación de su parte.

Por ahora, permanece en calidad de aprehendida a disposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien lidera la investigación y el lunes deberá definir la situación procesal de la joven. 

Lo cierto es que la hipótesis que manejan los detectives del caso es que en el aguantadero se produjo una discusión, potenciada por el consumo de drogas y alcohol, en la cual terminó asesinado Ibañez

Por eso, se aguarda por el resultado de las labores que estuvo desarrollando personal de la Policía Científica en la escena y por la incorporación de testimoniales para avanzar sobre las identidades de las personas que frecuentaban la propiedad. 

El hallazgo

Fue minutos antes de las 13 del sábado cuando un llamado de un vecino al 911 alertó sobre un hombre muerto en el interior de una vivienda de calle Fray Justo Santa María de Oro, localizada a nueve cuadras de la Comisaría 25ª y a unos 600 metros de la seccional 31ª. 

Cuando policías arribaron al lugar, encontraron a la madre de la víctima. La mujer les explicó a los policías que ya había ingresado a la vivienda y encontró a su hijo tendido en el patio, sin vida y con el rostro lleno de sangre

Los efectivos se adentraron en el aguantadero y constataron que Ibañez se encontraba en posición decúbito dorsal y con manchas hemáticas, agregando que a simple vista no se observaba otro indicio de criminalidad.

Posteriormente, arribó personal de Homicidios y de Científica, que iniciaron las labores poscrimen.

Los peritos establecieron que las heridas que presentaba la víctima tenían características contuso-cortantes, es decir, que pudieron ser provocadas con un elemento con cierto filo y de grandes dimensiones.

Del lugar se incautaron varios caños, ya que creen que uno de esos objetos pudo haber sido utilizado para perpetrar el ataque letal