El 27 de mayo de 1965, y por la iniciativa de un grupo de pioneros locales, se fundó la Asociación Argentina de Marketing (AAM), como una asociación sin fines de lucro. 

En sus inicios, y tal como lo describe la AAM en su web, la asociación estaba compuesta por directores comerciales de las principales empresas de aquel tiempo y gracias al aporte, esfuerzo y compromiso de estos hombres visionarios, lo que empezó siendo un arte y continuó como una disciplina, hoy, es una ciencia.

El 27 de mayo de 1995, tras 30 años de hacer camino en el incipiente mundo del marketing argentino, el Gobierno nacional decretó esta fecha como Día del Marketing.

Pilar Abihaggle, Tomas Bauza, Azul Sottano y Facundo Savina son estudiantes de 4° año de la carrera de Marketing de la Universidad Aconcagua y escribieron el siguiente ensayo:

Si te querés tatuar algo y no se te ocurre qué, tatuate “todo comunica”

Hoy 27 de Mayo se celebra el Día del Marketing en Argentina. En líneas generales, todos sabemos que el marketing es un conjunto de técnicas y estudios que tienen como objeto mejorar la comercialización de un producto o servicio. En consecuencia, resulta determinante al pensar una estrategia de venta. Esta incluye cuatro elementos básicos conocidos como las 4P: Precio, Producto,
Plaza (distribución) y Promoción (comunicación).

En honor a este día se nos pidió escribir acerca de algún tema/herramienta/referente del área que sea de nuestro agrado. Como resultado de esto lo primero que se nos vino a la cabeza fue la comunicación. Hace algunos años una profesora, a la cual estimamos mucho, ingresó al aula diciendo “Si alguna vez se quieren hacer un tatuaje pero no saben qué, tatúense “todo comunica”.” Al principio nos reímos, pero después de un muy buen argumento que les compartiremos a continuación
entendimos de qué estaba hablando.

La comunicación es un proceso humano que se encuentra en la base de las prácticas sociales y posibilita la vida en relación. Es transversal a todo lo que hacemos. Es más, está demostrado que la comunicación impacta de manera tal que cuando hablamos con alguien lo que esa persona recibe es 55% todos aquellos gestos, movimientos, miradas, posturas que hagamos, vestimenta que tengamos; 38% todos los aspectos vocales como el volumen, la modulación, el tono y cómo lo decimos; y sólo un 7% lo verbal, es decir, lo que verdaderamente decimos. ¿Qué nos expone esto? Que todo comunica, tanto aquello que nosotros sabemos que estamos comunicando (lo verbal), como aquello que inconscientemente hacemos (comunicación no verbal).

Ahora llevemos esto a una gran escala, a una empresa. Imaginen que todo aquello que hacemos o dejamos de hacer, transmite un poderoso mensaje a quienes nos rodean, por ende, cada organización está permanentemente comunicando en su cotidianidad, ya sea con sus publicidades y publicaciones en redes sociales, como con sus comunicaciones no controladas como lo es por ejemplo la experiencia de sus clientes en su tienda.Esto supone entender la relevancia que tiene la comprensión de su identidad, propósito y del posicionamiento que tienen en la mente de sus públicos. ¿Por qué? Porque comunicando eficazmente lograrán atraer a nuevos clientes, fidelizar a sus clientes actuales, generar alianzas con sus proveedores y motivar a sus empleados; básicamente obtener la viabilidad necesaria a su plan denegocios para alcanzar sus objetivos y metas. Por ello, la necesidad de establecer claras estrategias integradas de comunicación, interna y externa resulta fundamental.

Hoy en las grandes empresas líderes la comunicación juega un papel fundamental en esa mesa de toma de decisiones gerenciales; no sólo por ser una herramienta para viabilizar las decisiones, sino para evaluarlas en términos de su impacto antes de considerar un curso de acción. Ahora, vemos que esos esfuerzos comunicacionales están divididos, y no se relacionan entre sí. Por ejemplo, los esfuerzos de comunicación internos son responsabilidad del área de Recursos Humanos, mientras que los de comunicación externa se encuentran a cargo de Marketing, Ventas y Relaciones Públicas. Esta segmentación de comunicación hace que no se logre consolidar y fortalecer el posicionamiento de la empresa.

Es importante que se defina correctamente la misión, visión e identidad de la empresa, para así alcanzar una comunicación eficiente. Imagina por un segundo que la empresa sos vos. Si tenés un buen autoconocimiento tuyo entonces vas a poder comunicarte tal cual sos. Si sabes cuáles son tus fortalezas vas a aprovecharlas, mientras que vas a intentar modificar tus debilidades. Si conoces tu historia, tu situación actual, tus metas y sueños entonces vas a lograr encaminarte en qué cosas son
importantes para vos y cuáles otras no tanto; y así podrás trazar tu estrategia para alcanzarlos. Si conoces tu personalidad vas a poder vestirte, cortarte el pelo y expresarte de manera tal que eso sea lo que comuniques. Ahora, ¿qué pasaría si no te conocieras? Y entonces no estarías aprovechando tus fortalezas, divagarías sin rumbo, no tendrías un estilo propio marcado. Pues como dijo Galileo Galilei “la mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo”; y eso se aplica tanto a las personas como a
las empresas. 

El reto está, como siempre, en llevarlo a la práctica. Es esencial que las distintas áreas de una empresa se conozcan entre sí y se encuentren interrelacionadas. Así, con un conocimiento real de la empresa se logra alcanzar la coherencia comunicativa. ¿Cómo va a saber si la alcanza? A través de la comprensión de los mensajes por parte de sus públicos. Si todos comprenden lo que quieren decir, entonces lo está diciendo bien. La clave está en definir correctamente “quién” es la empresa, como si estuviésemos
hablando de una persona.

Y creemos que ahora puedes entender cómo hay que tatuarnos mentalmente “TODO COMUNICA”, ya que debemos estar siempre conscientes de que todo aquello que hagamos, y dejemos de hacer, va a dar un mensaje. Ahora decinos, ¿era tan mala idea tatuárselo?