Dani La Chepi no deja de subir videos junto a su novio, Javier, el conductor del camión que recoge la basura en su barrio a quien conoció durante la pandemia. La historia se conoció en “Minuto para ganar” y la influencer contó cómo su hija Isabella cobró protagonismo en el romance.

“Él es chofer de camión de recolección de basura. Nos conocimos en la pandemia, por la ventana”, empezó diciendo la actual participante de Masterchef. Y señaló que, además de ser muy atractivo físicamente, el muchacho en cuestión “es muy linda persona”. Pero remarcó: “¡Es muy fachero! ¿Sabés qué? Revoleame como una bolsa…”. Y es que, antes de manejar el vehículo, Javier se dedicaba a realizar exactamente ese trabajo.

Sobre el inicio del romance, la rubia expresó:  “Yo me lo chamuyé un poco. Pero él vio las historias (de Instagram), se ve que le dijeron que esta piba esta subiendo cosas sobre vos…Porque yo le tiraba los perros a los pibes de atrás, a los que corren. Pero un día se baja el chofer y dice: ‘¡Isa!’ Siempre la excusa de la nena. Y cuando hizo así (se bajó el barbijo), dije: ‘¡Uh, mirá lo que es esto! Dios existe”, relató la influencer.

Después de hablar de los “faroles” de Javier, Dani contó que el muchacho la saludó. “Hola, cómo te va”, le dijo. Y ella pensó: “Mirá cómo me va, ¿querés averiguarlo?”. “Ahí trajo un vino y me dijo: ‘Cuando termine esta cuarentena lo tomamos’”. Entonces, Marley bromeó diciendo si era uno que había encontrado “entre la basura”. Pero la influencer aclaró: “No, él gana mejor que yo…Gana muy bien, por suerte. ¡Uno que trabaja me tiene que tocar!”.

 
Como si esto fuera poco, Dani contó que su hija “lo ama”. “En realidad, ella se hizo amiga de él. Y, después, se ponía en la reja y me hacía (guiño de ojo). Cerraba la ventana y me decía: ‘Tenés que tener novio, mamá’. Porque me veía cómo estaba…Pero la verdad es que se quieren mucho y eso para mí es lo más importante”, dijo La Chepi.

De todas formas, la influencer aclaró que por el momento no está pensando en vivir bajo el mismo techo con su novio ni en agrandar la familia. “Estamos viviendo separados. Unas semana sí, una semana no. Así te extrañás. La convivencia, para mí, te mata hasta los piojos”, aseguró. Y luego aseguró que sacaba los residuos maquillada y en tacos. “Más de una lo ha hecho en la cuarentena, porque era el único contacto con el exterior que teníamos. Yo, de verdad, me pintaba la boca para sacar la basura”, reconoció.

Y, para terminar su relato, Dani aseguró que lo que más le gustaba de Javier era el hecho de que es “muy compañero”. “Es de esos tipos que te impulsan para ir para arriba, que no te tironean. No es celoso. Él es más famoso ahora. Aparte era jugador del asenso, de Estudiantes de Buenos Aires. Entonces ahora es el ídolo. Pero a él no le importa eso”, concluyó.

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