Este miércoles feriado los locales del centro mendocino presentaron un panorama dicotómico; por un lado los cafés se veían con sus típicas mesas en las veredas bastante concurridos, mientras que la mayoría de los locales comerciales no levantaron sus persianas.

Si bien desde Cecitys – Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicio de la ciudad de Mendoza – habían incitado a los comercios a abrir sus puertas, en una recorrida por las calles del centro se observó muy poco movimiento. Solo algunas casas de venta de ropa y accesorios deportivos fueron las que levantaron sus persianas. En los locales consultados le confirmaron a El Sol que, “hoy ha estado muy tranquilo, casi nadie. Es como cuando abrimos los domingos, casi nada de movimiento”, comentó Joaquín de una tienda de deportes de calle San Martín y Necochea de la Ciudad.

En tanto que algunos de los compradores comentaron que, “hemos aprovechado el feriado que ninguno de los dos trabaja para poder salir a comprar un par de cosas que necesitamos, pero nos encontramos con la mayoría de los locales cerrados”, explicó una pareja mientras salía de una de las pocas tiendas que hoy abrió sus puertas.

La vereda de enfrente

Una realidad distinta a la que se percibía por las casi desoladas calles era la de los cafés. Allí casi con mesas colmadas muchos mendocinos decidieron salir a desayunar afuera como su salida recreativa de este feriado.

“Antes de venir a tomarme un cafecito estuve por el centro y se ve muy poco movimiento, casi nada te diría. Algunos locales abiertos que calculo han levantado sus persianas para aprovechar que aún podemos andar por la calle. Si bien hoy es un día muy importante para la memoria de los mendocinos y de todos los argentinos, se nota que hay mucho hambre también”, sentenció Adolfo mientras disfrutaba su café en la peatonal.

Todos los comerciantes consultados por El Sol confirmaron que la decisión de abrir o no, se había visto influida por el hecho de que el feriado fue en mitad de semana “y muy a fin de mes”, comentaron. Con una economía de por sí muy vapuleada por la pandemia, “es muy poca la gente que cuenta con algo de dinero a esta altura del mes para salir a comprar algo”, agregó un vendedor de ropa de uno de los pocos locales que estaba abierto sobre calle San Martín.