Guido Süller compartió imágenes de la imponente casa que está construyendo. El mediático y también arquitecto aseguró que la construcción será su “última morada”.
Pese a que su nuevo hogar tiene una piscina in-out, sala de cine y vista al lago, el hermano de Silvia Süller señaló que en el lugar “pasan cosas raras”, que hay energías extrañas en uno de los cuartos y espera que alguien realice una “limpieza espiritual”.
“Puse mis pertenencias en un cuarto grande que tengo en planta baja, con llave, está mi vida entera ahí. Cosas de mis padres, de mi hermana, de Tomasito. Energéticamente no se puede entrar a esa habitación, está tan cargada de toda la historia de mi vida”, explicó.
Süller explicó que si bien la paz invade la casa que se encuentra en un barrio privado, se escucha un ruido, un lamento más precisamente: “No es el llanto de un bebé, sino de una persona adulta, no sé qué será, no quiero aventurarme a decir nada, pueden ser varias cosas, hay pertenencias de distinto tipo y de muchas personas”.

La casa de sus sueños
“Siendo arquitecto, vivir en la casa que uno diseña es lo máximo, es tocar el cielo con las manos. Es como cuando un actor gana un Oscar o un premio importante”, comparó el ex comisario de a bordo y definió al lugar como “imponente y original”.
La construcción está realizada bajo la llamada técnica del Steel Framing, (una estructura o esqueleto hecho con vigas de acero) que se caracteriza por alzarse más rápidamente que otro tipo de edificaciones, pero se está demorando más de lo previsto.
“Tenían que entregarla antes de la pandemia y pasé la pandemia en cualquier lado, viví en una cabaña y después me vine a la casa de Claudia mi mejor amiga, que es azafata de Aerolíneas”, contó.

“Estoy esperando que me entreguen la casa y así me voy y vuelvo a Ushuaia que es mi segundo hogar. ¡Que se apuren! Me están haciendo sufrir, paso un verano en una pieza de 3×3 muriendo de calor cuando pudiera estar en este lugar paradisíaco. No puedo viajar a Ushuaia porque tengo que estar chequeando qué pasa, un día que falto (a su nueva casa) y no viene nadie, a ver si reaccionan y se dan cuenta de que tengo acceso a la prensa”, dijo esperando de una vez por todas tener su hogar listo para vivir.

La casa fue diseñada por él y arrancó del concepto de un cubo flotando en un espejo de agua, que fue puliendo hasta que “quedó lo que quedó”. “Sacrifiqué algunas cosas por la pandemia pero quedó muy buena”, dijo y se refirió a la frutilla del postre, que es sin dudas la pileta: “Es in-out, se mete dentro de la casa, está climatizada por paneles solares, tiene una cascada de seis metros”.

“Me voy a dar los gustos de mi vida, soy jubilado, viene de júbilo de alegría y acá voy a ser feliz, es mi última morada, no lucho más, mi último sacrificio, acá cuelgo los guantes y si Dios quiere lo que viene va a ser regocijo. Pienso equiparla con lo que pueda, va a haber un cine porque soy cinéfilo, me encanta, una playa privada solo para mí con un muelle y un velerito que no compré pero si Dios quiere compraré, un sum (salón de usos múltiples) donde voy a poner una mesa de pool, videojuegos, soy chiquilín, así que la Play estará seguro”, describió.
Otra parte central del hogar será la cocina, que tendrá una isla con vista al lago. “Soy muy cocinero, me encanta la comida y creo que comer es un placer de la vida. Cocino caserito como las abuelas, gracias a mi mamá que me enseñó de chico”, concluyó.
