En medio de la baja de casos que registra la provincia de Mendoza y ante la posibilidad latente de la llegada de una segunda ola de contagios de coronavirus, el Ministerio de Salud busca que los médicos tomen sus licencias antes de marzo.
A través de la Resolución N° 2.709 se reanudaron las licencias de los profesionales de la salud que habían sido suspendidas en medio de la emergencia sanitaria declarada por la pandemia. De este modo, cada hospital debe organizar sus recursos humanos para que en marzo esté la plantilla completa de personal trabajando.
Más allá que en los meses de verano comenzará la campaña de vacunación contra el coronavirus, desde la cartera sanitaria buscan anticiparse, proyectando los probables escenarios que pueden darse en torno a la enfermedad.
“Cada subdirector de Recursos Humanos tiene que implementar los cronogramas necesarios. La idea es que en este tiempo, desde diciembre, los trabajadores de la salud tengan la posibilidad de tomarse vacaciones pensando que en marzo podría haber un aumento de casos”, señalaron desde el Ministerio de Salud.
Con este panorama, la mayoría de los hospitales de la provincia comenzó a organizarse y a otorgar licencias -no mayores a 14 días corridos- a los médicos. La resolución también destaca que “las licencias anuales ordinarias podrán ser suspendidas por nueva disposición en caso de que la emergencia sanitaria COVID 19 y la situación epidemiológica provincial así lo requieran”.
En el caso del hospital Scaravelli de Tunuyán, el director Luis López se refirió a esta situación: “La idea es que se implemente en toda la provincia por si hay una segunda ola. Los casos están mucho más planchados por eso se apunta a que entre diciembre y enero se tomen la mayoría de las licencias”, indicó.
Una situación similar se plantea en hospitales como el Notti, el Lagomaggiore y otros privados donde los profesionales ya están haciendo uso de los 14 días de descanso.
En el caso del hospital El Carmen, el director Oscar Boeiro explicó: “No todos se pueden ir en enero, el hospital tiene 1.500 personas. Estamos tratando de coordinar las licencias y con esta situación tenemos la directiva de reordenar el cronograma”.
Mientras que en el hospital Central, el director Ariel Herrera explicó que se “están organizando por servicios y acorde a la demanda y necesidades”.
“Se trabaja de manera habitual y en los periodos de verano se trata de que el personal se tome licencia, pero si hay una segunda ola los necesitamos. En nuestro caso vamos a trabajar al 100% con COVID o sin COVID. Ahora lo que cambia es la patología, antes era coronavirus y ahora por ejemplo se retomaron las cirugías programadas”, indicó Herrera.
En tanto, desde AMPROS, el gremio que nuclea a los profesionales de la salud, planteó que son “pocos días de descanso” teniendo en cuenta el arduo trabajo que han realizado los médicos durante esta pandemia.
“Seguro será poco el descanso después de lo que fue este año. Veremos la manera para que todos puedan gozar de un mínimo razonable para poder estar en pie si viene la segunda ola”, resumió la secretaria gremial, Isabel del Pópolo.
Otro inconveniente que la gremialista planteó es que no se siguieron manteniendo los grupos de descanso como al inicio de la pandemia, por lo que hay “problemas de hacinamiento en los servicios”.
