La Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a quedar bajo el ojo de la tormenta por sus fallas en el manejo de la pandemia. Una causa judicial avanza en Italia para determinar las responsabilidades de los funcionarios sanitarios reveló los esfuerzos del organismo por impedir la difusión de un informe potencialmente perjudicial para las autoridades italianas, según detalla el diario británico The Guardian.

Francesco Zambon, un investigador de la OMS en Venecia, lideró a un equipo de 11 profesionales de distintos países de Europa que se propuso revisar cómo respondió el sistema de salud en las primeras semanas del brote.

Con el título “An Unprecedented Challenge: Italy’s First Response to COVID-19″ (Un desafío sin precedentes: la primera respuesta de Italia al COVID-19), los investigadores publicaron el 13 de mayo en la web de la OMS el informe con sus conclusiones.

A lo largo de 102 páginas, contaron que Italia tenía un plan de contingencia para pandemias desactualizado e inadecuado, y que la atención de los hospitales en los primeros momentos fue “improvisada y caótica”. Además, explicaron que durante varios días, las autoridades políticas no dieron directivas claras, lo que agravó la confusión.

A pesar de la importancia de ese documento para evaluar la respuesta del sistema sanitario y poner en foco mejoras para la segunda ola de la pandemia, el texto fue despublicado 24 horas más tarde. En ese momento, pasó desapercibido. Pero la noticia fue revelada por The Guardian en agosto.

De acuerdo con ese medio, quien ordenó que se quitara el informe fue Ranieri Guerra, subdirector general de la OMS para iniciativas estratégicas. Como ex director general de salud preventiva del Ministerio de Salud de Italia entre 2014 y finales de 2017, él mismo se veía afectado indirectamente por una investigación que reveló la escasa preparación previa para una pandemia. Además, Guerra integra el grupo asesor del Gobierno italiano.

La investigación se convirtió en un insumo fundamental para los fiscales de Bérgamo, en la golpeada región de Lombardía, que llevan adelante la causa que evalúa la posible responsabilidad penal de las autoridades políticas por su manejo de la pandemia. Zambon fue citado a declarar en tres oportunidades, pero la OMS se lo ha impedido una y otra vez. Además, denuncia haber recibido presiones.

“Cuando recibí la primera citación lo reporté a la oficina legal de la OMS y poco después me respondieron diciendo que no podía ir, ya que tenía inmunidad. Yo quería, porque tenía algo para decir”, contó Zambon a The Guardian. El científico le dijo al medio que Guerra lo amenazó con despedirlo a menos que modificara la parte del texto que se refiere a lo desactualizado que estaba el plan de contingencia. También contó que notificó a sus superiores de la amenaza, pero nadie hizo nada.

El informe completo