El estadounidense de origen cubano Mauricio Claver-Carone, será el próximo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Según aseguró el diario La Vanguardia, el neoconservador y portavoz del exilio cubano en Miami será el nuevo titular de la entidad internacional.

Al respecto, este jueves el Gobierno argentino había confirmado que se abstendrá en la votación del próximo sábado para elegir al nuevo presidente e invitó al resto de países a ejercer su voto “en el mismo sentido” que ellos.

Esta situación se dio debido a que, según analistas, esta elección transformará el tecnocrático banco de desarrollo regional, fundado en 1959, en un vehículo para una nueva ofensiva contra la presencia de China en América Latina.

Hasta la fecha, existía un acuerdo tácito de que el presidente del BID debía proceder de un país latinoamericano pese a que EEUU, con el 30% del capital y los votos, tuviera un poder de veto de facto.

Ya se sabía que Claver-Carone contaba con suficientes votos para ser elegido. Por eso, Argentina y un grupo heterogéneo de países que incluían a Chile, Perú y México pretendían boicotear la elección del presidente que requiere la participación del 75% de los derechos de voto para alcanzar el quórum.

A través de un comunicado, el gobierno argentino analizó la “inconveniencia para América Latina y el Caribe de vulnerar una tradición de gobernanza regional”.

El escrito sostiene que en sus 60 años de existencia el BID ha mantenido un “ámbito plural” y “sin convertirse en una herramienta de intervencionismo diplomático de naturaleza alguna”.

La falta de consenso sobre el candidato a presidir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un cargo que siempre ha recaído en un latinoamericano y que ahora EE.UU quiere ocupar, empujó a líderes y organizaciones de la región y de Europa a pedir un aplazamiento de la votación -prevista para este fin de semana- por falta de garantías en el proceso.

Claver-Carone ha defendido la línea más dura en la política estadounidense respecto a Cuba y Venezuela. Junto con el senador Marco Rubio, diseñó la estrategia regional de Trump que se conoce como la nueva Doctrina Monroe, basada en forzar a los países latinoamericanos a adoptar políticas más agresivas para frenar la inversión china y castigar a países aliados con China y Rusia.

“La elección de Claver-Carone desencadenará una crisis inmediata institucional en el BID y pondrá en entredicho el apoyo de EE.UU. al banco,”, advirtieron en una carta la ex secretaria de comercio republicana Carla Hills y el actual senador demócrata Patrick Leahy, quienes solicitan que se aplacen las elecciones.