Un estudio de la Universidad de Navarra determinó que las personas que consumen mucha comida ultraprocesada tienen el doble de posibilidades de que sus telómeros (extremos de los cromosomas) sean más cortos, siendo esto un marcador de envejecimiento biológico a nivel celular.

Consumir más de tres raciones diarias de estos productos puede causar que las céluas envejezcan más rápido, detalla el texto presentado en la Conferencia Europea e Internacional sobre Obesidad (Eco Ico).

Los telómeros están en los extremos de los cromosomas y son vitales para preservar su estabilidad e integridad. A medida que la persona envejece, se van acortando porque cada vez que una céula se divide, parte del telómero se pierde, por lo que su longitud se considera un marcador de la edad biológica.

Las personas analizadas durante la investigación, de una edad media de 67 años, mostraron una “fuerte asociación” entre la longitud de los telómeros y el consumo de ultraprocesados. El estudio se realizó con datos de 645 hombres y 241 mujeres que proporcionaron muestras de saliva para un análisis de ADN, así como registros precisos de su ingesta diaria de alimentos.
 
En todo el mundo, el consumo de alimentos frescos disminuye mientras aumenta el de ultraprocesados, que contienen poco o nada de alimentos enteros y, a menudo, incluyen aromatizantes, colorantes, emulsionantes y otros aditivos, y son nutricionalmente pobres.

Diversas investigaciones han asociado estos productos con enfermedades graves como la hipertensión, la obesidad, la depresión, la diabetes de tipo 2 y varios tipos de cáncer, que están a menudo relacionadas con la edad y vinculadas al estrés oxidativo, la inflamación y el envejecimiento celular, que también pueden influir en la longitud de los telómeros.