La alergia es una condición común que surge como una reacción del sistema inmunitario frente a microorganismos como ácaros de polvo, polen, pelo de mascotas, entre otros. Y precisamente por la situación de cuarentena, es que al permanecer más tiempo en los hogares especial cuando son ambientes cálidos y/o húmedos, puede aumentar los niveles de proliferación o acumulación de estos elementos; y por ende, la circulación de alergias.

¿Cómo se manifiesta?

Los síntomas ocasionados por alergia suelen hacer estornudar y tener romadizo. Además, algunos pacientes pueden sentir signos de asma, como silbido y dificultad al respirar.

Como millones de personas se encuentran en sus hogares, como medida preventiva por la pandemia de Coronavirus, puede que aumente aún más la acumulación y circulación del polvo. Así es que si tienes este tipo de alergia, veamos algunos consejos que pueden ayudart a controlarla en estas circunstancias.

1- Quitar las alfombras, de ser posible

Las alfombras son un hábitat ideal para los ácaros del polvo y pueden representar un problema para los alérgicos, aunque las limpien con frecuencia usando la aspiradora.

Si la casa es alfombrada, es decir, están pegadas al piso, no hay mucho quese pueda hacer además de aspirarlas varias veces por semana. Pero si son de las que se pueden quitar, se aconseja sacarlas y preferir piso de cerámica, madera, linóleo o vinilo.

2- Eligir bien la ropa de cama

La ropa de cama es otro hábitat común del polvo. Lo primero que se puede hacer, es preferir comprar aquellas con telas a prueba de alérgenos, que están fabricadas con un tejido ajustado, de modo que impiden que los ácaros se instalen allí. También es mejor quitar los peluches y/o cojines que mantengas en la cama.

3- Lavar la ropa de cama con agua caliente

Cualquiera sea el tipo de ropa de cama que se tenga, es aconsejable lavarla semanalmente con agua caliente, de preferencia a una temperatura que supere los 54,4 °C, lo cual eliminará los ácaros del polvo y otros alérgenos.

Si no se puede lavarla con agua caliente, llevarla a una secadora por al menos 15 minutos, a una temperatura sobre los 54,4 °C.

4- Mantener baja la humedad

Mantener un nivel de humedad en el ambiente bajo el 50% frena a los ácaros del polvo. Puede ayudar en esto el usar un deshumidificador, y tener cuidado con calefaccionar demasiado el interior, por ejemplo.

5- Trapear el piso

Además de barrer o aspirar el suelo, se puede trapearlo con un paño húmedo o aceitado, para evitar que el polvo se disperse en el aire y caiga en otras partes.

Si pese a que tomas medidas preventivas, se siente que los síntomas no mejoran, o están empeorando, es recomendable consultar a un médico.