No existe preocupación en el seno del Barcelona por el estado físico de Lionel Messi, que sufrió una fuerte contusión por parte de Kalidou Koulibaly, defensor de Napoli, y después de ser examinado este domingo en la Ciudad Deportiva todo apunta a que estará disponible para los cuartos de final de la Champions ante el Bayern de Múnich en Lisboa.
Messi recibió un fuerte golpe de Koulibaly en el tobillo izquierdo, en una jugada que significó el penal que generó el 3-0 de Barcelona.
“Messi tenía el pie hinchado después del golpe de (Kalidou) Koulibaly. Tras el partido, el argentino sentía dolor y tenía inflamada la zona, aunque desde el club apuntaron que sólo se trata de una contusión”, reseñó este domingo el diario Sport de Barcelona. En ese marcó, el medio agregó que “con un poco de descanso, Leo estará en perfectas condiciones para abordar el desafío de cuartos de final de la Champions ante un Bayern Múnich”.
Por su parte, el entrenador Quique Setién quiso tranquilizar a los fanáticos catalanes y dejó en claro que podrá contar con Messi en Lisboa: “Tiene un golpe fuerte, lo he visto bien”.
“Habrá que tratarlo pero no creo que haya problema para que pueda jugar”, afirmó el director técnico en la rueda de prensa posterior a la victoria sobre el Napoli.
El equipo español se entrenó este domingo en una sesión de recuperación y no volverá a practicar hasta el próximo martes. El jueves 13 de agosto, por la mañana, es el día que el equipo viajará a Lisboa.
Barcelona se instalará cerca de la plaza del Marqués de Pombal, a pocos kilómetros de distancia tanto del estadio Da Luz (escenario del partido ante el Bayern) como del estadio José Alvalade, donde jugaría una hipotética semifinal.
Cada uno de los ocho equipos que participaran en la fase final de la Champions quedarán instalados en un hotel diferente. Los barcelonistas se entrenarán el mismo jueves en el estadio Da Luz.
