La aprobación de la venta de los porcentajes de varios jugadores juveniles y el comienzo de la licencia que por un mes se tomará desde hoy el presidente de River Plate, José María Aguilar, convulsionaron la de por sí ya muy conmocionada vida interna de la entidad de Núñez. “La reunión para analizar las ventas de Higuaín y Belluschi, más los porcentajes de futbolistas juveniles, fracasó, porque el oficialismo no quiso dar detalles de las operaciones y adujo confidencialidad en su descargo”, afirmó el dirigente opositor Andrés Ballotta, quien agregó que River es como “un barco a la deriva”. “La conducción –explicó Ballotta– utilizó una mayoría automática para aprobar el pedido de licencia del presidente Aguilar. Nosotros nos opusimos a las ventas”, señaló. Desde el oficialismo, el tesorero del club Héctor Grinberg, dijo que las ventas fueron “muy beneficiosas para el club”.
Después de las ventas, el caos
La aprobación de la venta
de los porcentajes de varios jugadores
juveniles y el comienzo de la licencia que por
un mes se tomará desde hoy el presidente de
River Plate, José María Aguilar, convulsionaron
la de por sí ya muy conmocionada vida
interna de la entidad de Núñez.
