Este martes volvió a operar el sector industrial en Mendoza, luego de que se reglamentara el DNU que lo exceptúa de la cuarentena, siguiendo las disposiciones de prevención estipuladas por la Nación. Aún así, la preocupación en el sector continúa debido a la falta de actividad.
Daniel Ariosto, titular de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, celebró el permiso para funcionar y destacó las dificultades que tienen las pymes en este panorama. “Hemos trabajado con inflación, con híper, pero teniendo los negocios cerrados era imposible. Veníamos desde hace un mes pidiendo esto”, afirmó.
“El problema es que no sabemos cuántas industrias han cerrado, cuántos empleos se han perdido. El apuro es porque tenemos que hacer caja, llevar plata a la casa y pagar a los empleados“, agregó.

Ariosto explicó que esta semana servirá para evaluar la reacción de los clientes, ya que “la gente prioriza el alimento y la salud”, aunque indicó que “no nos hacemos mucha esperanza”.
Sumado a los costos fijos, ahora quienes abran deberán encargarse del traslado de sus empleados, ya que el decreto no permite que utilicen el transporte público. “Todo es un costo, no teníamos un peso. Las pymes van a salir de esto con varios locales cerrados”, apuntó el titular de la UCIM.
Sin clientes
El presidente de la Unión Industrial de Mendoza, Mauricio Badaloni, explicó que la demanda se encuentra por debajo del 40%, a pesar de la reapertura. “Veníamos trabajando, ahora estamos equipando a las empresas y personal para cumplir con los protocolos o cómo encapsular en caso de un contagio. En medio de eso, es espectacular cómo cayó la demanda”, detalló.
Según las estimaciones de Badaloni, el sector tardará al menos cuatro meses en normalizarse. En medio de esa preocupación, señaló que no hay respuestas satisfactorias sobre la entrega de los beneficios del Plan de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP). “Si no se arregla esa situación, dejando afuera a varias empresas, se va a dar una asimetría preocupante”, apuntó.

En la zona industrial de Godoy Cruz, distintos negocios comenzaron a abrir, sumándose a otros que se fueron exceptuando en el último mes. El dueño de Metalúrgica Silva comenzó a realizar encargos que tenía pendientes, pero señala que hay dificultades para conseguir clientes y realizar traslados.
“No hay nada nuevo por ahora. Está todo complicado para movilizarse. Por ejemplo, tengo un portón que si quiero trasladarlo termina saliendo más caro que el trabajo mismo. Tengo que seguir esperando”, explicó Alberto Silva.
“En mi caso, no tengo empleados, si no estaría caminando por las paredes. Me la rebusco como puedo, hago presupuestos, pero no ha salido nada. Todos están esperando ver qué pasa”, relató.
Al trabajo
Una de las dificultades que se suma es el pago del traslado, que abrió una ventana para otro sector paralizado: el turístico. Según indicaron desde distintos establecimientos, empresas de transporte se pusieron en contacto durante el principio de la semana para ofrecerles el servicio.
Pablo García, presidente de la Asociación Mendocina de Agencias de Viaje y Turismo (Amavyt), explicó que los servicios de turismo primariamente son contratados, así que pueden operar.
“Es el único servicio que pueden dar, no hay otra forma de conseguir trabajo”, explicó el directivo. “Los que pueden hacer transporte, se pusieron en contacto con las empresas para realizar el traslado hasta los lugares de trabajo”.

“El bache”
Desde la industria maderera, Pablo Oliva, uno de los dueños de la firma Valerio Oliva, indicó que el movimiento es fluctuante. “Es similar a lo que pasa en la calle: pasan los días y ves más gente, pero es difícil medirlo. Hoy está lleno, pero no sé si es alguien que viene de una empresa o busca un pedazo de madera para un cajón”, aseguró.
Si bien el trabajo es normal y por el momento no hay problemas con la provisión de elementos y los precios, la dificultad se encuentra en los pagos, explicó Oliva.
“Recién ahora estamos sintiendo el bache. Este tiempo que no se trabajó generó que obras pequeñas, privadas y públicas tuviesen algún desfasaje. Aún así, no creemos que sea grave”, observó el empresario maderero.

