El senador y pastor Héctor Bonarrico pidió este martes que el Ejecutivo subsidie a las iglesias evangélicas de Mendoza, debido a la crisis por el coronavirus. Al tratarse sobre tablas la medida no prosperó, pero desató un debate intenso en la sesión virtual del Senado.
La iniciativa necesitaba dos tercios de los votos de la Cámara para tratarse y los senadores radicales mostraron su apoyo. Sin embargo la oposición no acompañó señalando que, en cualquier caso, debía analizarse en comisiones. El resultado fue de 20 votos positivos contra 17 negativos.
“Los templos de las iglesias evangélicas se encuentran cerrados desde el 20 de marzo cumpliendo con las normativas del aislamiento. En nuestra provincia las iglesias evangélicas son ONG sin fines de lucro, pero se encuentran inscriptas como comercios debiendo tributar impuestos con tasas diferenciales. Al mantenerse cerrados no cuentan con los medios necesarios para poder afrontar los gastos como impuestos, servicios, sueldos y compromisos que estos poseen”, argumentó Bonarrico.
Según el senador, las instituciones deben afrontar gastos, como alquileres, por lo que varias han tenido que cerrar, “dejando desprotegidos no tan solo a los fieles que asisten sino que también a toda la comunidad debido a que su contención y su trabajo social se extienden a toda la comunidad por intermedio de comedores, atención a gente en situación de calle, personas con adicciones, personas depresivas, etcétera”.
A pesar de que la resolución menciona a las ONG, todos los fundamentos mencionan expresamente a las iglesias del credo del senador.
Desde el oficialismo, el senador Ernesto Mancinelli (Libres del Sur), remarcó que las necesidades están presentes en sectores de varias creencias. “Hay mucha gente sin atender aún, Bonarrico tiene legitimidad de plantearlo, pero esto no va de la mano con las prioridades del Gobierno provincial ni nacional”, opinó.
Desde el Frente de Todos cargaron contra la iniciativa señalando que la idea “es una vergüenza y si está avanzando es por la decisión de la UCR”, según expresó el senador Lucas Ilardo. En este sentido, Mauricio Sat agregó que “más allá de las situaciones puntuales, hay muchas instituciones como bibliotecas populares y uniones vecinales” que están pasando por el mismo panorama de crisis.
“Bonarrico argumentó que no darles apoyo sería discriminatorio, pero si avanzamos en lo que pide el pastor, vamos a discriminar a otras instiuciones”, concluyó.
Por su parte, Lautaro Jiménez, del FIT, cargó contra los argumentos del pastor, señalando que incursionó en un discurso de odio. “El senador fundamentaba su pedido de subsidios para las iglesias evangélicas diciendo la mentira de que el Estado da 200 millones de pesos (información ni siquiera chequeada) para atender a personas Trans, y que el coronavirus es como el aborto y no por eso piden cuarentena contra el aborto”, criticó.
“La UCR no puede seguir permitiendo que un legislador de su bloque siga usando la Legislatura para una campaña de odio como las que hace Bolsonaro en Brasil con el mismo discurso y que ha derivado en múltiples ataques y persecusiones”, agregó.
