Un violento asalto fue perpetrado ayer a la mañana en una de las sucursales de Transportes Messina en Guaymallén, donde un delincuente armado se alzó con 4.500 pesos en efectivo, tras golpear y maniatar al único guardia de seguridad que se encontraba en el lugar. Fuentes judiciales explicaron que la víctima debió recibir asistencia médica por los golpes que recibió y que se encuentra en su casa, fuera de peligro.
A los investigadores les llamó la atención que del golpe hubiera participado un solo delincuente, lo que los hace sospechar que contaba con información interna del lugar. “Generalmente, en los golpes actúan dos o más ladrones. Esto lo hacen para prevenir cualquier problema y brindarse apoyo en caso de que la situación se torne complicada”, explicó una alta fuente de la investigación.
“En este caso es extraño que haya participado uno solo, más teniendo en cuenta que se metió a una empresa con vigilancia. Una de las posibilidades es que haya contado con información desde adentro. Es muy raro que haya sido un golpe al azar, debe haber habido inteligencia previa”, agregó el informante. El atraco está siendo investigado por personal judicial de la Oficina Fiscal Nº9 de Guaymallén, desde donde informaron que hasta el cierre de esta edición no habían logrado detener al autor del robo que es intensamente buscado. Por su parte, El Sol, intentó dialogar con el personal de Transportes Messina, pero un guardia de seguridad, que se identificó como el encargado del lugar, sostuvo fríamente: “No estamos autorizados a brindar información”.
VIOLENTO. Eran aproximadamente las 8.30, cuando en la antigua sede de la conocida empresa de transportes, ubicada en calle Sarmiento 380 de Guaymallén, se encontraba un solo guardia adentro de la garita. Según explicaron fuentes judiciales y policiales, la víctima –su identidad no trascendió– fue sorprendida por un sujeto armado que, a los golpes, la redujo. A punta de pistola le exigió que le diera las llaves de las oficinas de la empresa, donde estaba la caja fuerte. Ante semejante situación de peligro y al ver que el osado delincuente estaba dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de conseguir lo que quería, el guardia no tuvo más opción que acceder a la demanda y le dio sus llaves. Luego, el asaltante maniató al hombre y lo llevó hasta la garita, donde lo dejó encerrado y golpeado.
Con la situación controlada, el caco se dirigió hasta las oficinas. Allí logró acceder a la caja fuerte, la cual abrió. Las fuentes no lograron precisar si el malviviente violentó la caja o pudo abrirla sin necesidad de romperla. Lo cierto es que desde el interior sustrajo los 4.500 pesos que había. Luego, con el botín en su poder, el delincuente se dio a la fuga, y hasta el cierre de esta edición no había novedades de él. “Es muy probable que afuera haya habido algún cómplice esperándolo para escapar. De todos modos no hay testigos que nos confirmen esta hipótesis, y los datos que tenemos son muy escasos”, sostuvo uno de los detectives. A pesar de esto, trascendió que la empresa cuenta con un sistema de cámaras, por lo que los investigadores ya les han solicitado a los dueños de la firma las cintas para analizar cualquier indicio que los ayude a atrapar al malviviente cuanto antes (ver aparte).
