David Heredia, el principal sospechoso del crimen de Aldo Ramón Toledo, fue imputado por homicidio simple y será alojado en penitenciaria provincial.
El hombre fue detenido esta semana en Córdoba y este viernes llegó a la provincia. Cerca del mediodía, la fiscal Claudia Ríos lo acusó formalmente.
Toledo, un jubilado de la AFIP de 65 años, murió la noche del viernes 7 durante un hecho violento en su vivienda del barrio Trapiche. El detenido realizó hace un par de años trabajos metalúrgicos a la víctima y luego comenzó a vivir en la propiedad donde ocurrió el asesinato, ubicada en la esquina Larrea y Juana Manso, del tradicional complejo de Godoy Cruz.
Tras ser imputado, Heredia se abstuvo de declarar ante la fiscal Ríos, quien detalló cuáles fueron las pruebas que lo complican. Entre ellas figuran los mensajes de Whatsapp que se intercambiaron y a través de los cuales se confirmó que tenían pensado reunirse la noche del asesinato.
También los investigadores encontraron en la escena huellas dactilares, sangre y un par de zapatillas con manchas hemáticas.
Toledo tenía cerca de diez heridas punzocortantes en cuello, rostro, torax y signos de defensa en los antebrazos. Los análisis forenses determinaron que falleció aproximadamente a las 23, luego de una agonía prolongada.
Según explicó Ríos, el móvil del crimen fue una discusión por un préstamo de dinero y por un vehículo. La fiscal además informó que Heredia contrató la misma noche del crimen a una empresa de mudanza “que funciona las 24 horas en todo el país” para llevar muebles hasta un domicilio en la capital de Córdoba. En esa provincia fue detenido esta semana.
