Está bien el arreglo de las calles céntricas. Porque eso contribuye a una fluidez en el tránsito, porque los autos no se rompen por baches intempestivos, porque Mendoza merece tener las calles más lisitas del país. Bien, che, un aplauso por ello. Pero el despelote que se arma con los autos en el centro es tan increíble como cualquier pelea de Matrix Recargado. Porque hay que sumar: el corte de las calles por estas labores, la cantidad de autos que soporta el centro todos los días y todos los días son más, y más; y a todo eso, sumarle las protestas de algunos gremios, asociaciones o militantes de tal o cual idea que andan marchando por las calles encartelados, empancartados y empavimentados. Se arman unos despelotes tan grandes, que el Municipio, en vez de inspectores de tránsito, debería poner psicólogos de tránsito, para que los profesionales tranquilicen a aquellos conductores que no se bancan la situación y quieren dejar el auto en la mitad de la calle e irse a pata. Algunos taxistas no quieren entrar al centro, algunos te llevan a un lugar aproximado. Te dicen: “Lo máximo que puedo hacer es dejarlo a diez cuadras de donde me pide, y eso con suerte. Y teniendo en cuenta que estamos a ocho cuadras le conviene irse a pie. Eso sí, yo le cobro igual”. Muchos conductores que vienen de Las Heras preguntan cómo pueden llegar a Godoy Cruz, y los más conocedores les dicen que corten camino por Uspallata. Hay gente que no puede entrar el auto al garaje porque está la calle cortada, entonces andan en auto por las veredas, y en ese caso el peatón tampoco tiene prioridad. Ayer, una señora me preguntó por dónde pasaba el micro 50 y yo le dije pruebe por la calle San Martín, pero de San Luis. Un conductor de remís se comió en la mañana de ayer quince pastillas de Lexotanil y se dejó dos Alplax para el almuerzo. Los embotellamientos están a la orden del día. Hay señoras conductoras que tienen en el asiento de atrás del auto un arbolito de Navidad, por las dudas de que el embotellamiento dure hasta diciembre. Se han recibido cartas muy sentidas y nostalgiosas de personas que hace meses que están en la misma esquina y ya se sienten como exiliados. Un lío de aquellos, y cada vez más creciente. Dicen los expertos que el auto es una comodidad. ¿Están seguros de lo que dicen? En Mendoza casi es un castigo.
Lío
Muchos conductores que vienen de Las Heras preguntan cómo pueden
llegar a Godoy Cruz, y los más conocedores les dicen que corten camino por Uspallata.
