El ministro de Economía, Amado Boudou, afirmó que hoy se realizarán gestiones en las bolsas de Comercio de Italia y Luxemburgo para que los bonistas de ambos países acepten la propuesta del Gobierno y se anuncie esta semana el lanzamiento del canje de deuda.
“Esperamos esta semana estar haciendo el lanzamiento”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda, quien precisó que “mañana (por hoy) va a estar el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, en Roma para los trámites de inscripción en las bolsas de Italia y de Luxemburgo”, donde están tratando de convencer a los bonistas que mayoritariamente no entraron en el canje del año 2005. En declaraciones a radio Mitre desde Italia, Boudou remarcó que la operación “va a ser más ventajosa que la anterior, que fue muy buena”, y puntualizó que “por debajo de la mesa no hay nada de nada” respecto de la oferta oficial que hizo el Gobierno.
“Mañana (por hoy) va a estar Hernán Lorenzino en Roma y en Luxemburgo, explicando la propuesta”, explicó. Boudou recordó que “en Italia durante los 90 hubo mucha venta de títulos argentinos a bonistas individuales y estos no entraron mayoritariamente en el canje del 2005 por lo cual trataremos de convencerlos de que esta es una buena oportunidad para terminar con este problema que ellos y Argentina tienen”.
En este contexto, explicó la reunión que mantuvo en la víspera en la sede ministerial con el embajador de Italia. El ministro detalló que en los próximos días habrá presentaciones públicas en Nueva York, Roma, Tokio y Frankfurt, para poner a consideración de todos los tenedores de bonos la oferta argentina. “Tiene un mes de plazo y se podrán presentar en las distintas bolsas locales para realizar el canje, para lo cual tienen que ir con sus títulos y reciben a cambio el título que Argentina esta emitiendo para esto”, detalló.
Boudou ratificó: “Estamos trabajando para que el canje tenga el máximo nivel de aceptación y estamos viendo una buena reacción del mercado ante esta inminente operación, que será globalmente más favorable que la del año 2005, que ya resultó muy buena para el país”. Al respecto señaló que “habrá un nivel de quita mayor a la de ese año cuando uno vea la operación globalmente, ya que la vez anterior hubo 18 por ciento de bonos par para los bonistas de menos de 50 mil dólares y esta vez será de 10 por ciento”. Además, agregó, “el pago de intereses devengados en vez de ser en efectivo, como fue en el 2005, va a ser en otro título a siete años de plazo, y en cuanto a las comisiones resulta que, en el primer canje, Argentina pagó comisiones por alrededor de 140 millones de dólares y ahora van a ser pagadas por los bonistas”.
El ministro de Economía refirió que “no se debe hacer un Boca-River con este tema, ya que este segundo y último canje se monta en el éxito que alcanzó el primero”, y confió en que “habrá un porcentaje piso de adhesión de 60 por ciento sobre lo que quedó afuera de aquel primer canje, de manera que va a ser muy poquito lo que quedará afuera”. Respecto de posibles embargos de aquellos acreedores que no adhieran en esta oportunidad de canje, Boudou puntualizó que “las reservas son inembargables, aunque se pueden hacer embargos sobre fondos que circulan para Argentina en las cuentas de la Reserva Federal de Estados Unidos, tal como ocurrió en el 2006 cuando el juez Griesa dispuso el embargo de 104 millones de dólares de los que se está hablando ahora”.
En este orden, el ministro puntualizó que “el fondo de la cuestión de por qué existen los embargos es el default declarado en el 2001 durante el gobierno de (Adolfo) Rodríguez Saá”, y sostuvo: “La única forma de solucionar la cuestión es que Argentina resuelva su tema con los acreedores, y eso es lo que estamos haciendo”.
