La Feria del Libro de Buenos Aires es uno de los acontecimientos más destacados de la cultura nacional, es tan importante que hasta hay libros y todo. Y cada vez acude más gente a estar más cerca de esos objetos con lomos duros y muchas páginas llenas de palabras. Los libros abren ventanas al mundo y a uno le agarran muchas ganas de salir por la ventana. Una vez, cuando yo era niño, allá cuando Perón ni pensaba en el kirchnerismo y Racing salía campeón a cada rato, mi padre me dijo al pasar, mientras jugaba: “Te voy a llevar a conocer el mundo”. Yo tendría seis años, apenas me tuteaba con la razón, pero alcancé a discernir que con lo que cobraba mi padre, que era maestro, no sólo no podía pagar una vuelta al mundo para dos, ni siquiera una vuelta a la plaza del pueblo. Éramos tan pobres que una vez le dije a mi mama: “Mamá, quiero caca”, y me contestó: “No hay más, nene”. Por lo tanto, quedé esperando a ver cómo cumplía mi viejo su promesa. La cumplió, che. Increíble, pero la cumplió. Un día me llevó a la biblioteca de la escuela, me hizo entrar y me dijo: “Acá está el mundo. Depende de vos que lo recorras”. Desde entonces, los libros me acompañan todos los días, y cuando se produce una feria del libro, siento que el fascinante hábito de la lectura no está perdido. Claro que hay ferias de libros que no sólo ofrecen libros, sino también trompadas. Ocurrió en la que les dije, la de Buenos Aires. Estaba el periodista Gustavo Noriega presentando un libro crítico de la actuación del Indek cuando ingresó un grupo de personas con algo de exaltación en sus cantos y se armó un lío tan tremendo que parecía la presentación de un libro pero de quejas. Insultos, trompadas, empujones, sillas voladoras, capachito con chiflido, mojadas de oreja, patadas voladoras y yukuka, mezcla de yudo, kung fu y karate. Al parecer, los intrusos eran kirchneristas, y me juego la mitad del otro que ninguno había leído el libro. Pero actuaron igual. Según el Indek, del 100 por ciento de los agresores, 120 por ciento es inocente. Algunos exaltados dicen que hicieron eso para celebrar a los héroes del Bicentenario, porque la idea fue de Moreno. Yo me pregunto, si censo define al censor, el censor, ¿define a la censura?
Feria
Según el Indek, del 100 por ciento de los agresores, 120 por ciento es inocente. Algunos exaltados dicen que hicieron eso para celebrar a los héroes del Bicentenario, porque la idea fue de Moreno. Yo me pregunto, si censo define al censor, el censor, ¿define a la censura?
