Salía el viernes de Canal 9 después de haber grabado mis monólogos, por la mañana, y por mis aventuras de camino, para volver a casa debo cruzar por la plaza Independencia. Ya antes había percibido un alboroto de adolescentes, barras que iban y venían por la peatonal, algunas con cantos, la mayoría con risas. Pero al llegar a la plaza Independencia mi boca se abrió como la de un tiburón viendo venir un pernil bien adobado. Eran cientos, y cientos más y quichicientos. Me dije: “El Gobierno adelantó el Día del Estudiante”. Después me dije: “¿Me habré excedido en el sueño de anoche y ya estamos en el Día de la Primavera?”. Pero no era otoño todavía. Me metí entre los pibes, que me saludaban, y les pregunté. Me dijeron: “Sincola colectiva”. Fue convocada por Facebook. “¿Por quién?”, pregunté yo. Me contestaron: “No sé, lo estamos buscando para felicitarlo”. Entonces me puse a estudiar el asunto. La sincola es llamada en otros lugares por otros nombres: la chupina, la rabona, dos que tienen que ver, sin dudas, con la falta de cola, pero también suele decirse “me hice la rata”, y consiste en no ir a la escuela un día elegido para el evento. Esto se hace sin el consentimiento de los padres, porque si los padres se enteran y lo autorizan, sería un faltazo cualquiera pero no una sincola. Ahora, una sincola multitudinaria, masiva, donde participaron decenas y decenas de estudiantes de distintos colegios, es una noticia. Al buscar me enteré que el hecho tiene antecedente. En Rosario, precisamente el último viernes de abril de cada año se celebra el Día de la Chupina y, entonces, me imagino, el disparador ha ocurrido allí. Y vienen las opiniones de los adultos, algunos miran con simpatía el hecho, y otros se alarman por la liviandad con que toman los jóvenes la educación, es más, algunos rigurosos proponen sanciones para los que incurrieron en esta falta. Ocurre que a la enseñanza le ha aparecido un obstáculo poderoso, internet, y dentro de él, Facebook, porque bastó un simple llamado de alguien hasta ahora anónimo para que miles acudieran. La ciudad tuvo un viernes distinto. Che, y si aprovechamos la convocatoria y contratamos de nuevo a Los Fabulosos Cadillacs para que actúen en la plaza Independencia. Total, ¿qué nos puede salir? ¿Ah?
Sincola
Al buscar me enteré que el hecho tiene antecedente. En Rosario, precisamente el último viernes de abril de cada año se celebra el Día de la Chupina y, entonces, me imagino, el disparador ha ocurrido allí.
