El Ministerio de Seguridad demandará a los padres del adolescente de 14 años que chocó el miércoles a policías en una persecución en Guaymallén. Desde la Justicia Penal de Menores descartaron que se puedan iniciar acciones contra los progenitores, por lo que desde la cartera a cargo de Raúl Levrino realizarán una presentación en la Justicia Civil.
Según trascendió, será Dirección General de Administración la que estará a cargo de llevar adelante la acción. A través de la misma, se espera que los padres del chico se hagan cargo de los costas y costos que generó el importante operativo policial que se hizo para frenarle el paso al menor.

Esto incluiría desde la persecución, los daños a una camioneta, un automóvil y dos motocicletas de diferentes sectores de la Policía de Mendoza, así como también las lesiones que se le produjeron a los efectivos que participaron del procedimiento.
Por su parte, el fiscal Penal de Menores Gustavo Fermache –se encontraba subrogando a su par Leticia Marti– le dio intervención horas después del hecho a los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI), para que definan lo que pasará con el chico, ya que este es inimputable.
Los especialistas se iban a encargar de entrevistar al adolescente y someterlo a los exámenes correspondientes. Además, se analizará el contexto en el que vive y si existía algún tipo de antecedente o intervención previa del organismo, según la información judicial.

Desde la Fiscalía no se elevó ninguna compulsa contra los padres del menor, debido a que “la responsabilidad penal es individual” y por las características del hecho no se les podría imputar ningún tipo de delito a los adultos a cargo del chico, explicaron fuentes consultadas.
Además, agregaron que el representante del Ministerio Público no es competente con respecto a las sanciones que puedan llegar a enfrentar los progenitores con respecto a los daños y gastos provocados por el adolescente.
Frenética persecución
El episodio se registró alrededor de las 8.30 cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un niño conduciendo una camioneta Renault Koleos blanca por calle Ituzaingó de la Cuarta Sección, en Ciudad.
Los policías le dieron alcance al “pequeño conductor” después de que cruzó la Costanera, en dirección al distrito guaymallino de San José.
En la intersección de calles Moyano y López y Planes, la camioneta tuvo su primer choque contra un efectivo policial: fue un subayudante que iba a bordo de una moto de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR), quien cayó al asfalto tras ser impactado y sufrió lesiones.

La segunda colisión, quizás la más grave, fue contra un Chevrolet Prisma de la Unidad Especial de Patrullaje Guaymallén (UEP). La misma se produjo cuando el chico ingresó en contramano por calle Rivadavia y sorprendió a los uniformados al hacer marcha atrás a toda velocidad.
El motor de ese rodado se prendió fuego, pero los policías pudieron extinguir las llamas rápidamente, sin dejar lesionados.
Luego, en la intersección de Aristóbulo del Valle y avenida Mitre chocó contra el costado de una Ford Ranger de la UEP. Y metros más adelante llevó arrastrado varios metros a otro efectivo de la UMAR en moto que intentó abrirle la puerta para frenarle la marcha.
Al saldo también se le sumó un camión Mercedes Benz que estaba estacionado al costado oeste de la avenida Mitre y quedó con algunas abolladuras en un lado.
Fue allí donde los policías lo rodearon y rompieron una de las ventanillas para sacar al menor del interior, ya que este no les habría la puerta. Seguidamente, lo trasladaron a la Comisaría 25ª.
