Aleksandra Anastazja Lisowska, célebre esposa del sultán Suleimán, tuvo innumerables denominaciones a lo largo de la historia, así los turcos la llaman Hürrem.

Más allá del éxito de la novela y de la excelente interpretación de Meryem Uzerli, Roxelana es sin duda una de las mujeres más influyentes de la historia de Turquía y responsable junto a su amado Suleimán, apodado el Magnífico, de uno de los períodos de mayor esplendor del Imperio Otomano. 

Nacida en un entorno cristiano de principios del siglo XVI, Alexandra tenía unos hermosos rasgos eslavos entre los que destacaba su melena pelirroja, unas características que la convertían en una mujer muy atractiva; fue secuestrada por los Tártaros quienes rápidamente vieron su potencial como esclava y la misma acabó siendo vendida en un mercado de Estambul para posteriormente recalar en el Harén imperial.

Aunque comenzó en las posiciones más bajas de las labores del serrallo, Roxelana destacaría muy pronto por su simpatía por el que ganaría el apodo de Hürrem (risueña); esta virtud añadida a su belleza y oratoria llamaron rápidamente la atención de Ayşe Hafsa Sultan, madre de Süleiman, que se encargaría en darle una buena educación, tanto en idiomas como en artes palaciegas.

Suleimán alcanzaría el poder supremo del Imperio Otomano tras la muerte de su padre Selim I en el año 1520. En el momento de su ascensión el nuevo sultán se encontraba ya casado con Mahidevran Gülbahar, con quien tuvo a Mustafa. El joven estaba predestinado a ser el heredero del Imperio por ser el primogénito, pero la astucia de Alexandra cambiaría el destino sucesorio.

Pese a que el sultán tenía un numeroso Harén de concubinas y 2 esposas oficiales (Mahidevran y Gülfem Hatun), Suleimán fue atrapado en la red de seducción de Hürrem con quien establecería una intensa relación amorosa. Convertida al Islam, sería ya para siempre Hürrem Sultán y pasaría a ser la favorita o “Haseki” del sultán. El hecho de que una concubina alcanzará tal rango, causó profundas críticas dentro de la corte de Topkapi al romper con esa decisión todas las tradiciones otomanas; pronto las envidias se agudizaron entre sus rivales de alcoba, hasta el punto de que Mahidevran acabaría por agredir a Hürrem hecho que provocó la ira del sultán y su caída en desgracia.

Hürrem tuvo cinco hijos con el sultán (Mehmed, Abdullah, Selim, Bayezid, Cihangir) y una hija (Mihrimah) pero pese a contar con el amor incondicional de Suleimán, ninguno podría acceder al trono por pleno derecho mientras Mustafa estuviera vivo. Este tema originó uno de los sucesos más oscuros de la vida de Roxelana, ya que sus argucias y las de su yerno Rüstem Paşa, gran visir y esposo de Mihrimah, provocaron la injusta muerte de Mustafa quien fue ejecutado por orden de Suleimán al ser falsamente acusado de un intento de destronar a su padre.

La muerte de Mustafa, en 1553, provocó revueltas en Anatolia y en el seno del ejército, acabando con la influencia de Rüstem Paşa pero no la de Hürrem, quien a ojos del sultán no estuvo implicada.

Alerta de spoiler

YouTube video