Parece que cada vez es más fuerte el paro del campo: las vacas se van a quedar piolas, no van a decir ni mu. Las holandoargentinas van a pedir la mediación de Máxima. Hay vacas que se van a negar a que las ordeñen, y no lo hacen por mala leche. Los toros han decidido hacer una huelga de cuernos caídos. Todas las ovejas han decidido ser las ovejas negras de sus familias. Las gallinas han acordado chiflarles a los jugadores de River.
Los Gansos se la pasan haciendo reuniones con Aguinaga. El mula se peleó con Cobos. Las yeguas se han puesto ligeritas de cascos. El caballo percherón ha decidido permanecer colgado en el roperón. Los chivos no quieren hacer publicidad por televisión. Los chanchos pretenden que les azulejen el chiquero, los carneros van a ir a trabajar, el zorzal se niega a que lo comparen con Gardel, la calandria se niega a que la comparen con la Juanita Vera.
Los nabos y las zanahorias han prohibido que los comparen con los hombres. El camote ha resuelto no enamorarse más. Las papas abandonaron todas las medias. El repollo se niega a aceptar recién nacidos. El ajo ha decidido no dar aliento a nadie. La chauchas quieren un buen precio y no que las vendan por ellas y palitos. El plato de trigo no acepta ser comido por tres tigres. El maíz tiene miedo de que le metan el choclo.
El centeno ha bajado su cotización a deceno. El gaucho ya no lee a Mao Tse Tung, porque no quiere saber nada con la china. Algunos gauchos se sacaron la rastra, porque no encuentran monedas para ponerle. El ombú está recaliente de que en las escuelas los pibes lo escriban con hache. El mate está absolutamente lavado. El aljibe ha caído en un pozo de depresión. El palenque no quiere que nadie se rasque en él. Los chocos han decidido no orinar hasta que les azulejen los árboles. Nooo, si se viene fuerte el paro del campo.
