La violencia y la impunidad con la que se manejan algunos delincuentes no deja de sorprender tanto a la población como a los pesquisas que tienen a cargo investigaciones. Es que en la mañana de ayer, cinco delincuentes armados irrumpieron en la vivienda de una mujer del barrio Olivares de Ciudad, y no se conformaron con alzarse con múltiples electrodomésticos, sino que también abusaron sexualmente de la víctima y su hija de entre 5 y 10 años.

    Fuentes involucradas en la pesquisa aseguraron que la mayor fue sometida a múltiples manoseos, mientras que a la menor intentaron accederla carnalmente, pero no lo lograron. Ante esto, la causa quedó caratulada como robo agravado en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal en grado de tentativa. Por su parte, los agresores lograron escapar de la casa con el botín, aunque, un rato después, uno de los malvivientes fue atrapado en las inmediaciones del barrio y habría sido reconocido por la víctima.

    Inmediatamente, los vecinos de ese sector enfurecieron por el tremendo caso y decidieron prender fuego a la casa del presunto abusador. A la tarde, se realizaron allanamientos en el conflictivo barrio capitalino, aunque hasta el cierre de esta edición no se informó sobre nuevos aprehendidos.

SIN PIEDAD. La tremenda historia comenzó cerca de las 10 de ayer, cuando la víctima se encontraba en el interior de su morada junto a su pequeña hija. De repente, cinco sujetos –quienes vivirían en las inmediaciones– lograron acceder por los patios a la casa y comenzaron a perpetrar un violento golpe comando. Los malvivientes actuaron rápidamente y amenazaron con una pistola a las víctimas, quienes comenzaron a padecer un verdadero martirio.

    De esta manera, mientras algunos integrantes de la banda se alzaban con todos los elementos de valor que tenían a su alcance, el resto controlaba y amenazaba a la madre y a su hija. No satisfechos con los elementos que habían sustraído, los asaltantes comenzaron a abusar sexualmente de las víctimas sin importarles nada. Algunos de ellos manosearon por varios minutos a la madre, mientras que otros intentaron acceder carnalmente a la menor, ante la desesperación de su progenitora, quien no hallaba cómo auxiliarla.

    Tras varios minutos de ser someti- Los ladrones le propinaron una fuerte golpiza a una de las víctimas. Foto Javier Ogas das a un cuadro de excesiva violencia, tanto la mujer como su hija fueron liberadas, al tiempo que los maleantes emprendieron la fuga. Rápidamente, las mujeres dieron aviso a la policía y algunos minutos después, en el interior del barrio, se detuvo a una persona que fue identificada por una de las víctimas como uno de los autores. Sin embargo, el resto de la banda todavía permanece prófuga, informaron las fuentes.

DESCONTROL. Cuando los vecinos dieron con la desagradable noticia decidieron trasladarse hasta la casa del presunto violador y, sin mediar palabras, incendiaron la casa del sospechoso. Por su parte, las víctimas ampliaron rápidala denuncia en la Oficina Fiscal Nº2 de Ciudad, y la búsqueda de los abusadores se intensificó. Esto provocó que decenas de efectivos de la Unidad Investigativa de Capital se trasladaran en forma inmediata hasta el conflictivo barrio capitalino para tratar de dar con los abusadores.

    Allí, cerca de las 17, se realizaron varios allanamientos en distintas viviendas, aunque hasta el cierre de esta edición no se había informado sobre nuevas detenciones y el caso todavía no había sido esclarecido. Fuentes involucradas en la investigación admitieron que el golpe los había sorprendido por sus características.“ Fue muy violento. Las víctimas señalaron que los delincuentes las trataron muy mal. Ellas han sufrido un duro golpe en lo psicológico”, afirmó una fuente policial.