Las frases célebres suelen ser un lugar común de nuestra literatura. Frases que han expresado grandes hombres o que dicen que han expresado grandes hombres sirven para orientar, para esclarecer. Es lo que piensa el vicegobernador Cristian Racconto, presidente del Senado, para estimular a los legisladores. Hace decir en cada sesión una de estas frases didácticas y motivadoras. Por ejemplo: “Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanza de volver”, que no sé qué corno tuvo que ver con los temas que se trataron en la reunión.

    De todos modos, se han venido usando otras como: “Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos como hermanos”. Martín Luther King. “El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”. Henry Ford. “¡Que se rompa, pero que no se doble!”, Leandro N. Alem. “Nada se olvida más despacio que una ofensa y nada más rápido que un favor”. Martín Luther King.

    “En política hay que sanar los males, jamás vengarlos”. Napoleón Bonaparte. La idea es bastante interesante y podría matizarse con otras frases un poco más humorísticas como para hacer que las sesiones sean más llevaderas, por ejemplo: “En Argentina sólo sufren cinco personas: yo, tu, él, nosotros y vosotros, ellos se matan de risa”. “No hay mal que dure cien años ni mutual que te lo banque”.

    “Cuando se suicida un adivino nada bueno nos espera”. “Agarrándolo a tiempo, el matrimonio es curable”. “Es muy distinto vivir al cohete que ser un explotado”. “Valiente es un tipo demasiado lerdo para disparar”.“ Hay algunos políticos que nacieron pobres pero honrados y con el correr del tiempo han logrado superar ambas dificultades”. Y la última:“Nunca se te ocurra saber como se hacen las salchichas…ni las leyes”.