El payaso se llama Tiririca y el lugar que yo digo Tinguiririca. El Tinguiririca es un volcán del sur de Chile cuyos dominios llegan a las laderas de Valle Hermoso, en Malargüe. Tiene sus nada despreciables 4.300 metros de altura, cubiertos de historias de otros tiempos. Es el volcán donde chocó el avión que transportaba a los rugbiers uruguayos en 1972 y que dio lugar a la epopeya nombrada como El Milagro de los Andes. Pero, yendo más atrás en el tiempo, aparecen las leyendas recogidas por el coronel Manuel Olascoaga en sus incursiones contra los indios que todavía tienen que ser castigadas. Cuenta el Manuel este que en la Pampa de los Choiques, lindante con el volcán Tinguiririca, vivían los sallis-sallis, una tribu que tenía como característica principal que… ¡eran pigmeos! ¡Andá! ¿Pigmeos en Mendoza? ¿Y por qué no? ¿Acaso no hay tipos altos en los países bajos? Los sallis-sallis eran agricultores y pacíficos, vivían en rudimentarias cavernas desparramadas por el valle, algunas unidas por túneles, y tenían una particularidad en sus acciones de caza: como proyectil de sus hondas usaban pelotas de oro. Así de simple. Tal vez este derroche de metal noble fue su perdición, porque llevó a las tribus linderas, algunos dicen que los mapuches, otros dicen que los quechuas excedidos de sur, a exterminar a los pigmeos encerrándolos con piedras lajas de dos metros de altura de las cuales los hobbits de Malargüe no pudieron escapar. Y así termina la leyenda que nunca fue confirmada por la antropología ni por la arqueología. Sin embargo, algunos veranadotes de la zona aseguran que las cavernas y túneles siguen existiendo. ¿Pigmeos en Mendoza? Bueno, si tenemos en cuenta que ocurrió en Malargüe y que nuestro gobernador… No, no, mejor paro acá.
Pigmeos
Por asociación sonora con el
nombre del payaso que ganó las
elecciones en San Pablo, acudió a
mi memoria un topónimo de
nuestro sur muy parecido que
tiene una historia muy curiosa y
tal vez muchos mendocinos no
conocen
