El Ejército de Pakistán denunció ayer la muerte de once de sus soldados en un ataque aéreo sobre territorio paquistaní llevado a cabo por fuerzas de EEUU en Afganistán, lo que calificó de “cobarde agresión”. En un comunicado colgado en su página web, el Ejército precisó que el número de víctimas mortales es once, pese a que fuentes oficiales habían declarado a la cadena privada Geo TV que había trece soldados muertos. Según la nota, el ataque destrozó el puesto de control fronterizo de Gora Prai, situado en el distrito tribal de Mohmand (noroeste), donde murieron los soldados.
El Ejército condenó la acción, que calificó de “cobarde” y que no respondió a ninguna provocación previa, además de exponer que “se reserva el derecho de proteger a sus ciudadanos y soldados contra las agresiones”. Asimismo, explicó que “la violenta acción golpea en la base de la cooperación y el sacrificio con el que los soldados paquistaníes están apoyando a las fuerzas de la coalición en la guerra contra el terrorismo”.
Por su parte, el Gobierno paquistaní dijo que lo ocurrido supuso “una gran violación de las fronteras internacionales” y exigió a la coalición liderada por EEUU que inicie una investigación sobre lo sucedido. “Es un imperativo que las fuerzas internacionales que operan en Afganistán se abstengan de violar el territorio paquistaní”, reclamó en un comunicado el Ministerio de Exteriores. Previamente, las televisiones locales habían informado que en el ataque también se había empleado artillería pesada y armas automáticas.
Según recogió el canal Dawn, citando fuentes oficiales, fuerzas paramilitares paquistaníes respondieron a la ofensiva abriendo fuego contra el Ejército afgano y causando bajas en su bando. Pakistán había desplazado recientemente unos 50 soldados a la zona de Goranpanra, cercana al puesto de control atacado, y tan sólo diez de ellos regresaron tras el ataque. Hace pocos días, el Gobierno paquistaní anunció que había protestado ante EEUU por el lanzamiento de misiles en diversas ocasiones por parte de las fuerzas extranjeras en su territorio. El más criticado tuvo lugar el pasado 14 de mayo en la zona tribal de Bajaur y acabó con la vida de al menos trece personas.
