Ha realizado campañas espectaculares con varios equipos (con Ñuls, con Vélez, con nuestra Selección campeona olímpica en Atenas 2004), fue elegido mejor entrenador de seleccionados del mundo entero, en el 2001, y mejor entrenador de América, en el 2009. Logró una de la mejores perfomances de la selección chilena en el torneo clasificatorio para Sudáfrica y, en Sudáfrica, su equipo superó con holgura la primera ronda. En Chile le tienen devoción y no es joda, hay gente que tiene su foto alumbrada permanentemente con velas como si fuera un santo. Algunos intentaron crear una religión en su entorno como la tiene Maradona en Buenos Aires. Otros lo propusieron como candidato a presidente de Chile. Las madres chilenas cuando acuestan a sus guaguas les dice: “Y que sueñe con los angelitos, m’hijo y con Marcelito Bielsa, ¿ah?”. Los afiches con su rostro se vende a motones y también escudos, pin y estandartes. El éxito cómico de la tele chilena en este año fue Stefan Kramer, haciendo una imitación fantástica de Marcelo. Bielsa llegó a ser la persona más querida de Chile y se dio el lujo de mostrar su antipatía por Sebastián Piñera, el presidente, al saludarlo de una forma que casi no fue saludo, fue ¿qué te sentís, humom? Son muchos los sentimientos positivos que el Loco despertó en Chile y no solamente de afecto, de admiración, de apoyo, también de lo otro…. del chape…quiero decir, je, je. Porque, la ex presidenta del país hermano, la tan afamada Michelle Bachelet, ha declarado que con Marcelo hubo mucha fantasía, como ganas de algo. Interpretemos esta última expresión: ¿Qué quiere decir ganas de algo? ¿Tal vez de tomar un cafecito? ¿Tal vez salir a pasear por Providencia tomados de la manito? O tal vez… Marcelo despierta pasiones. Algunos lo llaman ídolo, otros lo llaman el Loco y hay algunas, je, je, algunas destacadas, a las que les gustaría llamarlo “mi pololo”.