Si bien no se diagnostica específicamente como golpe de calor, los médicos si pueden indicar que a raíz de las altas temperaturas se producen diferentes efectos en el cuerpo que afectan el bienestar de una persona. Por estos días, las guardias de algunos hospitales mendocinos se han visto con decenas de pacientes con síntomas que hacen sospechar que se han expuesto al calor: muchos pacientes han ingresados deshidratados, sobre todos los adultos mayores.
Los niños también sufren las consecuencias y desde el Hospital Notti aseguraron que la demanda en la guardia se incrementó esta semana.
“Desde el domingo hemos atendido hasta unos 200 pacientes más por día. Por lo general, recibimos entre 300 a 400 niños. No diagnosticamos como golpe de calor pero muchos presentan síntomas relacionados a los efectos de las temperaturas”, dijeron desde ese nosocomio pediátrico. Y estimaron que el incremento de pacientes puede deberse, también, a que muchos pediatras de los centros de salud cercanos están de vacaciones. Entonces los padres se dirigen directamente a ese hospital de referencia.

El 2017 se convirtió en el año más cálido de la historia en Argentina con una temperatura promedio que se ubicó 0,66 grados centígrados por encima de la media normal, según informó el Servicio Meteorológico Nacional. Además, pronosticaron que durante enero y febrero las temperaturas en la región de Cuyo serán superiores a los normal.
En este sentido, desde el Programa Regional de Meteorología del Conicet afirmaron que será entre 2 a 4 grados por encima de los valores típicos de esta época. Ante este panorama las recomendaciones son cuidarse de las altas temperaturas y no exponerse al sol.
Qué es un golpe de calor
El golpe de calor es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto de que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.
“Los más afectados suelen ser los niños y los ancianos. También las personas con enfermedades pulmonares, renales o cardiovasculares. Pero con las personas mayores de 65 años hay que tener mayor cuidado porque puede llevar a la muerte”, señaló Emanuel Branzello, del Servicio de Clínica Médica del Hospital Central.
El médico indicó que los adultos mayores no suelen tener sed: “Hay que ofrecerles líquido todo el tiempo para que no se deshidraten. En la guardia del hospital han atendido esta semana a muchos deshidratados y en el piso de Clínica Médica –que tiene 79 camas- hemos estado ingresando entre 10 a 12 pacientes por día a raíz de esto”, dijo el médico.

Según los especialistas de ambos hospitales, los síntomas que pueden indicar que una persona está afectada por un golpe de calor son: hipertermia (cuando la temperatura ambiente sube a más de 38ºC), delirio, calambres, sed intensa y sequedad en la boca, temperatura axilar mayor a 39ºC, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, agotamiento, cansancio, debilidad, mareos o desmayos, náuseas o vómitos, dolor de cabeza, desorientación, confusión o agitación y, en los bebés, piel irritada en los pliegues y llanto inconsolable.
Ante estos síntomas hay que consultar al centro asistencial más cercano al domicilio, beber agua fresca y agua con media cucharadita de sal por litro si el paciente está consciente.
También ofrecer con más frecuencia el pecho a los lactantes. Trasladar a la persona afectada a un lugar fresco y ventilado, dejándolo que repose y tratar de ducharlo o mojarlo con agua fresca. No administrar antifebriles ni frotar el cuerpo con alcohol.
Cómo prevenir
– Es importante llevar siempre una botella con agua.
– Aun cuando no sienta sed, tomar la mayor cantidad de líquidos posible, sobre todo agua mineral y jugos de fruta fresca.
– Evitar salidas y actividades físicas en las horas de calor, especialmente entre las 10 y las 16.
– Procurar estar a la sombra.
– Utilizar sombreros o pañuelos y ropa liviana y amplia, de colores claros.
– No exponer al sol a los menores de un año.
– Evitar el sobreabrigo.
– Utilizar protector solar factor mayor a 40.
– No consumir bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.
– Y también, evitar las bebidas con cafeína como el café, té y bebidas cola o las muy azucaradas.
– No permanecer dentro de los vehículos estacionados y cerrados.
– Aunque se esté en la pileta también se debe consumir abundante líquido ya que la hidratación que una persona hace cuando se sumerge en el agua no llegan a las células del sistema nervioso.
