Un nuevo término viene a sacudir el lenguaje. Se trata de la palabra Slasher, la cual básicamente existe para definir a aquellas personas que realizan más de un trabajo a la vez.

Los “slashers” son aquellas personas profesionales que cuentan con diversos empleos. Ellos trabajan por proyectos y con empresas compatibles sin necesidad de depender orgánicamente de ninguna de ellas.

La generación Slash nació una nueva era de emprendedores, que combinan diferentes ocupaciones para conformar su estilo de vida. Muchos eligen varias opciones para tener un plan B ante determinadas situaciones, como la pérdida de trabajo, sin embargo, la moda por reinventarse en varias ocupaciones tiene en cuenta una idea expansiva como estilo de vida. Hoy en día, las personas suelen tener varios intereses y se dedica tiempo y energía en varias tareas a la vez.

Así, los Slashers no buscan encasillarse en un trabajo, quieren explotar su lado creativo de la mejor manera posible. Ellos no necesitan doble sueldo, necesitan “estar en constante movimiento” para sacar su lado más inspirador, de otra manera no funcionan.

Países como Estados Unidos, poseen en la actualidad más de 2 millones de personas que tienen más de un trabajo, ya no por razones económicas sino por el deseo de vivir en la variedad de roles. Y aunque muchos se inclinen por las carreras tradicionales, hoy toman gran protagonismo los títulos intermedios. La moda actual de las carreras cortas, que aseguran buena salida laboral y ponen su foco en nichos de mercado e intereses específicos, está dada por este fenómeno multitrabajo.

La nueva era Slash

La palabra “Slash” proviene de la famosa barra inclinada: “/”, quienes forman parte de este movimiento, no pueden definir exactamente a que se dedican, por lo que separan de manera simbólica sus miles de funciones. Ejemplo: abogado/chef/emprendedor, o bien es empresario/periodista/editor/relacionista público, o también podría ser dentista/mecánico de motos/blogger.

Y esta tendencia afecta, en menor o mayor medida, a todos; ya que el intento constante por no encasillarse viene aparejado con este estilo de vida. La búsqueda de más trabajos no es una decisión económica, sino un simple elección propia. Ahora, un trabajo sirve para cubrir gastos y otro para desarrollar capacidades creativas (aunque también traiga ventajas económicas), convirtiéndose este último en una actividad esencial para la felicidad. La idea de hacer lo mismo durante toda una vida ya no es una opción.

Perfil del slasher

Según estudios estadísticos, y analizando el perfil según criterios como la generación y el género, los resultados son los siguientes:

Mujeres: se dice que es el género femenino quien desempeña mejor este tipo de trabajo.

Generación Y y la generación Z: los milennial y los centennials son los idóneos para desempeñar este tipo de funciones porque  son lo más familiarizados con la tecnología y los más activos para esta forma de empleo.

Hay más demanda de esta clase de perfiles en sectores de comunicaciones, marketing, finanzas o recursos humanos. Y, por el contrario, para las profesiones de ingeniería se sigue optando por profesionales especializados en un campo determinado.

¿Cómo ser slasher?

Ser slasher también tiene sus contras. Los horarios de trabajo se extienden y empezar una nueva carrera en la universidad puede tornarse difícil, sobre todo cuando las responsabilidades abundan. Además, el modo de actuar de la generación slash prioriza el momento, el minuto a minuto, y no se planifica tanto a mediano y largo.

Seguir esta forma de vida puede ser algo sacrificado. De todas formas, el hacer lo que realmente gusta y apasiona es lo que genera la motivación para seguir con este ritmo. La clave de éxito está en encontrar un equilibrio, para poder dedicarle el tiempo necesario a cada tarea y dar lo máximo en cada una de ellas sin descuidar ninguna.