“Vengo de otro país, así que dejame sacar la foto tranquilo, güevón, que en Mendoza no se ven olas tan grandes ni siquiera en el Estadio Malvinas cuando juegan Boca River”. Es lindo ir a Chile, porque Chile tiene mar.
Yo no sé que han hecho tantos gobiernos provinciales que hemos tenido que no han podido dotarla de mar a esta provincia, cuyas únicas playas son las serranas en el parque y las de estacionamiento en el centro.
Es lindo ir a Chile, porque hay arenita y uno se broncea marinamente, con yodo y todo. No es lo mismo un bronceado adquirido en el patio de su casa, al lado de la pelopincho, que el bronceado que uno puede obtener en Reñaca, con viento saladito y una serie de muchachas al lado, o muchachos, en bustos no hay nada escrito, dijo Moria Casán y se tatuó el pecho izquierdo. Es lindo ir a Chile por un montón de cosas, salvo por la espera que hay que hacer en la aduana. ¡Pavaditas de espera! De seis a ocho horas en los mejores casos. Con una cola de autos que desalienta al más paciente.
La cola empieza en la Aduana de Horcones y llega hasta los portones del Parque. Y claro que esto trae varios inconvenientes. Hay gente que toma pastillas antiorina para no tener que caminar quince kilómetros para encontrar un baño y, para colmo, en subida. La alimentación es otro problema. ¿Cómo hace una madre de estos tiempos con su criatura recién llegada al planeta para calentar las tres mamaderas que significa la espera? Estudiantes universitarios que se sientan a la vera del camino para preparar las materias que han de rendir a fines de febrero, si es que vuelven a tiempo. Digo yo, pregúntome, ¿no podrían reunirse los funcionarios afectados a tal cuestión de los dos países para ver cómo se pueden acelerar los trámites? A uno le parece que no hace falta mucho, simplemente más casillas de admisión y más empleados.
Sin embargo no, che, que esperen. ¿Quieren vacaciones con mar? Pues esperen. –“Pero es que se nos van dos días en la espera y nosotros sólo tenemos siete para vacacionar”.
–“¡Ah! Eso es problema suyo. Esperen”. Hacer horas de cola para ir a descansar ¿es esto descanso? En fin, cuando llegue a Viña, nada de playa, directamente a la cama, para recuperase de unas vacaciones que aún no comenzaron. Hay gente que va con dos autos.Uno lo deja en la cola y con el otro se va a Córdoba a pasear un poco mientras dura la espera.
Espera
Es ?lendo? ir a Chile, porque uno se siente turista internacional.
