Buenos días, a pesar de todo. Una sigla es cada una de las letras o iniciales de un grupo de palabras que se usan convencionalmente unidas en lugar de la expresión entera. ¿Usted se ha puesto a pensar todo lo que influyen las siglas en nuestras vidas? ¿Cómo dice? ¿Qué con todas las preocupaciones que tiene no está para pensar en semejante estupidez? Sí, tiene razón, pero, a mí me pagan por pensar estupideces, así que voy a seguir con el tema, nomás. Una de las primeras siglas viene de la religión: INRI era la sigla que estaba arriba de la cruz en la que murió Jesucristo y todos saben que quiere decir Iesús Nazareth Rey de los Iudíos.
Y ACA puede ser la sigla de Automóvil Club Argentino, pero también puede ser Asociación Católica Argentina. Si la Iglesia usa las siglas como inicio, la vida del tipo desde el comienzo tiene que ver con las siglas, empiezan a definirnos. Porque uno se define a través de su DNI, nos ponen la BCG y después tiene que ir a la escuela a estudiar los nuevos planes de la DGE. Y ya cuando es una persona adulta, las siglas definen nuestro aporte a la sociedad, es decir, nuestro rol de contribuyente, entonces tenemos nuestro número de CUIT, de CUIL y debemos pagar el IVA, todos regulados por la AFIP.
Esto, porque formamos parte del PBI según las estadísticas del INDEC. Nuestra situación laboral también está determinada por las siglas, porque queramos o no, pertenecemos a algún gremio adherido a la MTA o a la CTA o a la CGT, que es la sigla de la Confederación General del Trabajo –si se llamara Organización General del Trabajo, su sigla sería mal vista, caería para el poto–. Los gremios son muy sigleros ATE, UOM, SMATA, CTERA, Somisa, Ampros, SUTE, Conadu, UOCRA.
Un gremio sin siglas es como un músico sin su CD. Pero, hablando de cuestiones laborales, nuestros accidentes están atendidos por las ART, nuestra mutual por alguna institución, como la OSEP, salvo que podamos pagarnos OSDE, y cuando ya somos pasivos, tenemos que hacer cola en el PAMI o hacer cola para cobrar el sueldo en la Anses. Eso si somos laburantes, porque podemos ser pequeños empresarios y entonces nos va para la misma misma con las PYME. El fútbol, que es la pasión nacional está regido por la AFA, pero en todo el mundo está siglado por la FIFA, una sigla con connotaciones sexuales, Y en Europa la UEFA y en Centroamérica la Concacaf, que más bien parece la marca de un calefón.
Nuestras empresas se mencionan como YPF o AA, de Aerolíneas Argentinas, del acero de Somisa, pero más allá de los orgullos nacionales en el mundo hay otras, como el FMI, la USA o la OEA. Y la USA protege al planeta con sus grandiosas instituciones, como el FBI o la CIA o la NASA. Por lo menos, no estamos en la OTAN, eso sí, seguimos perteneciendo a la ONU, para intervenir en la Unesco o la Unicef. Así es, nuestras vidas están regidas por las siglas. Si cantamos, debemos pagar SADAIC, si somos campesinos, debemos recurrir al INTA, si somos científicos, no nos queda más que trabajar en el CRICYT o estudiar en la UNCuyo.
Y como ya me cansé de las siglas, dejo acá este monólogo, porque me están mandando un SMS y tengo que ir a prender mi PC, antes de leer el último libro de Eudeba. Así, después, me queda tiempo para prender mi TV, a los efectos de ver HBO, o sintonizar MTV, donde creo que hoy dan el Festival OTI. Porque si veo los programas políticos, tendré que tragarme las declaraciones de alguno del PD o el PJ o la UCR. He tratado de demostrarles la importancia de las siglas en nuestras vidas, espero que esta vez mi monólogo haya estado OK.
