Más de 15 mil niños de entre 45 días a 4 años asisten diariamente a un jardín maternal. En la provincia existen cuatro tipos: los llamados SEOS (Servicios Educativos de Origen Social) que dependen de la Dirección General de Escuelas, aquellas instituciones de carácter municipal, las salas que pertenecen a organizaciones intermedias y reciben ayuda de la DGE y, por último, los establecimientos privados. Éstos últimos – que son la mayoría- no están regulados por ningún organismo y queda al descubierto el “vacío legal” que existe en torno a las guarderías.
Buscar un jardín maternal para dejar a los más pequeños no es tarea sencilla. La oferta en Mendoza es amplia ya que existen 1.286 salas distribuidas a lo largo de la provincia. Sin embargo, a la hora de controlar a estas instituciones, no existe ningún organismo que lleve a cabo esta tarea.
Emma Cunietti, subsecretaria de Planeamiento y Evaluación de la Calidad Educativa, explicó que la DGE sólo tiene potestad para controlar el aspecto pedagógico y la currícula de las salas de 4 y 5 años porque son de carácter “obligatorio”.
Asimismo, la funcionaria destacó que no sería conveniente que ese organismo sea el encargado de controlar a los jardines maternales porque exceden el ámbito educativo.
“Falta una ley de primera infancia que le de cobertura a este tema. La guarda de los niños hasta los 4 años la tienen los padres y son ellos los que realizan un convenio con las instituciones que se encargan del cuidado del pequeño”, agregó.
Por otro lado, Cunnietti señaló que se ha reunido en varias oportunidades con legisladores de la provincia para que trabajen en una ley que tenga en cuenta al niño en sus primeros años de vida y que pueda determinar qué tipo de profesionales tienen que estar delante de las salas maternales.
Sin embargo, la DGE regula algunos aspectos de los jardines SEOS. Es el Ejecutivo quien dispone de una partida presupuestaria para el salario de las docentes que trabajan en estas salas. Además, los municipios realizan los aportes en cuanto a lo edilicio, auxiliares y trabajadores de ordenanza.
La tarea de los municipios
Con lo que respecta a los jardines maternales de gestión privada, los municipios sólo se encargan de la habilitación como cualquier otro comercio.
“La municipalidad sólo controla lo referido a lo edilicio y seguridad, no tenemos competencia sobre lo pedagógico”, detalló Natalia Eisenchlas, secretaria de Gobierno de la Capital.
Al igual que Ciudad, María Elina Tello, directora de Educación de Las Heras, explicó que el municipio sólo se encarga de la inspección general y se lo habilita como comercio.
Según detalló la funcionaria, en Las Heras existen 14 jardines maternales que dependen de la municipalidad y del área de Gestión Social y Cooperativa de la DGE.
“Los niños desayunan y almuerzan o almuerzan y toman la mediatarde en las salas maternales. Los lineamientos generales los baja la DGE así como también la asistencia a los docentes”, agregó.
Tello contó que existen una proliferación de salas maternales que dependen de fundaciones o organizaciones intermedias. Este tipo de jardín puede aspirar a contar con un subisidio de la DGE.
