El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, afirmó este viernes que las víctimas de delitos tienen a partir de ahora “una voz” en el marco de las causas judiciales, luego de que durante muchos años fueron las grandes “ausentes” en los procesos.

El funcionario presentó en el salón Frondizi del Archivo Nacional de la Memoria la reglamentación de la Ley de Víctimas, que permitirá a los familiares y a los propios damnificados por delitos que cuentan con representación jurídica gratuita y el acceso a centros de atención en todo el país.

Acompañado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el ministro de Justicia bonaerense, Gustavo Ferrari; y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, Garavano sostuvo que “en los últimos años hubo una mirada donde las víctimas quedaban rezagadas, a un costado, fuera de la participación en el proceso penal, eran las grandes ausentes”.

“Ahora las víctimas tienen una voz y tienen que tener una voz en el marco de los procesos judiciales, que generalmente involucran hechos trágicos, que las afectan, y creo que esta ley viene, de algún modo, a reparar esta situación”, destacó.
Para el ministro, “uno de los grandes desafíos en el sistema judicial y del estado de derecho moderno tiene que ver con la reparación de las víctimas, el acompañamiento, y para que realmente se pueda realizar justicia es necesario que ellas participen de los procesos”.

En ese sentido, sostuvo que “muchas veces el Estado está ausente, a veces el fiscal sigue otras lógicas, y en definitiva nadie puede representar a aquellas personas que sufrieron estos tristes hechos”.

Además, dijo que el Poder Ejecutivo no sólo avanzó en la reglamentación de la ley, sancionada por el Congreso en junio, sino que propone la creación de un observatorio donde las propias víctimas puedan monitorear el rol del Estado en la implementación de la norma.

Garavano exhortó a las provincias a que adhieran a la ley nacional o dicten normas similares porque la atención primaria la deben dar los gobiernos provinciales y dijo que ya hay 88 Centros de Acceso a la Justicia en el país, que es donde se va a asistir a las víctimas.

A su turno, Bullrich consideró que “la víctima, en la Argentina, merodeaba, se la revictimizaba, muchas veces en los pasillos del Congreso de la Nación daban vueltas y vueltas buscando que esa voz que quizás ya no podía hablar fuese representada”.

“Creo que se logró algo muy importante, que este Gobierno ponga este tema en el primer lugar, y esa es una concepción profunda, no es que solamente los ampare una ley, los ampara la idea de que la víctima tiene que ser lo más defendido en el proceso penal”, remarcó.

Por su parte, Ferrari afirmó que la reglamentación de la ley es “un acto de justicia absoluta y total” y adelantó que la semana próxima se dará a conocer en la provincia de Buenos Aires una reforma al Código de Procedimiento Penal, enfocado en la víctima.

En la presentación también estuvieron familiares de víctimas de delitos, entre ellos María Luján Rey, madre de Lucas Menghini, fallecido en la tragedia de Once, y Matías Bagnato, cuya familia fue asesinada durante un incendio intencional en su casa del barrio porteño de Flores.

“Los que estuvimos trabajando en este proyecto queremos lo que no tuvimos cuando nos tocó”, dijo Rey, para quien “es importantísimo no seguir las causas de atrás, poder estar, ser parte desde el primer momento, contando con patrocinio jurídico y asistencia psicológica”.

Por su parte, Bagnato aseguró que “esta posibilidad de ser informado y escuchado va a afectar a todas las víctimas” y destacó el hecho de que ahora se podrá saber “qué pasa con esa persona que le destruyó la vida”.

Uno de los puntos centrales de esta ley es la creación de la figura del Defensor Público de la Víctima, que estará bajo la órbita del Ministerio Público de la Defensa de la Nación y funcionará en cada una de las 23 provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

En tanto, los centros de ayuda deberán permanecer abiertos las 24 horas y tendrán que contar con médicos, psicólogos, asistentes sociales e investigadores especializados.

Un aspecto central de esta legislación es que se le permite a las víctimas presenciar las declaraciones de los testigos y tener asistencia tanto durante el proceso y la ejecución de la pena y por ejemplo ser notificadas sobre las excarcelaciones, los permisos de libertad condicional o las salidas transitorias que se le otorguen a los delincuentes condenados y a los acusados.