Finalmente, a través de un decreto, el Sistema Unico de Boleto Electrónico que se aplica en Capital Federal y Buenos Aires se ampliará al resto del país. En Mendoza todavía no hay precisiones, puesto que el ministro Florencio Randazzo tiene que firmar un acuerdo con la Provincia, pero adelantaron que las máquinas que reciben la RedBus se encuentran homologadas para aceptar ambas tarjetas.
La resolución que aparece en el Boletín Oficial establece que la SUBE se empezará a utilizar en 2015 en ciudades con más de 200 mil habitantes. Para eso, primero el ministro Randazzo tiene que firmar un acuerdo con su par provincial, Diego Martínez Palau. A partir de allí, hay un plazo de 180 días para implementar el sistema. Por eso, para Mendoza este tiempo todavía no corre hasta la firma del compromiso.
La ampliación de este sistema llega en un momento en que el Gobierno de Mendoza tiene que volver a licitar el sistema de transporte público. Esta posibilidad ya se venía barajando en el ministerio de Transporte, por lo que Martínez Palau explicó que la empresa que aporta las máquinas lectoras de la RedBus, ATOS, ya está en el proceso de homologación de la SUBE. Por ello, en Transporte no prevén que haya complicaciones tecnológicas al respecto y aseguran que “Mendoza está adelantada” respecto de otras provincias.
Sin embargo, en este punto hay que hacer adecuaciones. Sucede que el decreto de Randazzo obliga a ver en Mendoza cómo se implementa el sistema en “lugares recónditos” o suburbanos, indicó el ministro Martínez Palau.
En Transporte estipulan que habrá un proceso gradual de implementación de la SUBE y que coexistirá con la RedBus.
Qué se puede hacer con la SUBE
Entre las ventajas, Martínez Palau destacó que el nuevo sistema permite “un mayor control sobre los subsidios” y saber si el empresario no tiene guardado el colectivo en el taller cuando afirma que está en la calle. A partir de un GPS que tiene la tarjeta electromagnética, cada vez que el usuario la utiliza deja una huella de información que es almacenada en bases de datos del ministerio nacional. Este seguimiento también se hace con la RedBus, explicó el ministro.
Otra de las ventajas de la SUBE, a diferencia de la tarjeta provincial, es que se puede utilizar como “un monedero electrónico”. En ese sentido, permite realizar compras como si fuera una tarjeta de débito -mientras tenga carga, por supuesto-. Hoy se han incorporado varias prestaciones en Capital y Buenos Aires: permite pagar impuestos, peajes y se la utiliza hasta en máquinas expendedoras de gaseosas. Como “monedero” se puede utilizar en todo el país.
Con todo, no se aplicará para poder pagar taxis. En este caso, el titular de Transporte indicó que se están realizando otras medidas alternativas al uso de dinero.
Los miedos por la información personal
Sin embargo, por esta funcionalidad y por la información del usuario que carga, la SUBE también ha despertado críticas hacia la posible manipulación de los datos. Para empezar, el sistema registra el DNI del usuario, lo que para los especialistas en seguridad informática presupone un avance sobre la privacidad de las personas y las garantías constitucionales.
Martínez Palau minimizó “los miedos” acerca de esto. “Esto facilita mucho el control, pero no se usa para manipular datos”, resaltó el ministro de Transporte.
La proyección política
Por otra parte, la ampliación de la SUBE al resto del país no puede desentenderse del contexto político. El ministro Randazzo es uno de los precandidatos a presidente en el oficialismo y su resolución aparece en la recta final hacia las PASO. Es decir, la proyección del Sistema Unico de Boleto Electrónico llega en la curva ascendente de las definiciones electorales.
En Mendoza, quien tiene que implementar la SUBE es a su vez alfil político de Randazzo: Martínez Palau, que también ha mostrado intención de ir por la gobernación dentro del oficialismo -aunque algunas voces lo señalan como potencial candidato para intendente de Capital-.
Por ende, es de esperar una nueva visita de Randazzo a Mendoza -ha tenido varias a lo largo de 2014 para afianzarse como candidato y en la última generó incomodidad al criticar a Daniel Scioli- para firmar el acuerdo que se necesita para bajar la SUBE a la provincia.
