La “tensa calma” por el presupuesto 2015 entre la UCR y el Gobierno provincial duró poco a medida que los primeros tres ministros se presentaron para justificar en qué gastarán los recursos del Estado. Desde el cornejismo ya señalaron que no darán su aval a la ley porque plantea artículos de endeudamiento por más de 4.000 millones de pesos y porque no se cumple con el acuerdo de restringir el ingreso de más personal. “Tienen que creer en la buena fe del Gobierno”, afirmaron desde el oficialismo y replicaron que eran aspectos que ya se conocían en las charlas previas mientras se diseñaba el proyecto de ley.

Un mínimo acuerdo entre Gobierno y oposición había permitido que la Ley de leyes comenzara a discutirse en la Legislatura. Pero, como publicó en El Sol, se trataba de un acuerdo sustentado con broches ya que tanto desde el PJ como la UCR se miraban con desconfianza. Bastó con que comenzaran a pasar los funcionarios del gabinete por el Anexo de Diputados para que se encendieran las primeras chispas.

Tras el primer día, y con los artículos en la mano, desde radicalismo cornejista ya han manifestado que el proyecto tiene tres mentiras:  que el Gobierno sí pedirá financiamiento externo; que por esto mismo no es equilibrado; y que sí sigue ingresando personal al Estado.

El ministro Juan Gantús ya había adelantado el martes en la presentación de la ley que el Gobierno podría pedir financiamiento externo por mil millones, pero “no lo vamos a hacer”. En cambio, afirmó que buscarían financiarse a través de los proveedores del Estado, a quien hasta la fecha se les adeudan unos 660 millones de pesos, aproximadamente. Esto está indicado en los artículos 40 y 41 de la ley.

Pero además el diputado Roberto Infante asegura que hay otro artículo que “prevé endeudamiento explícitamente por 650 millones de pesos” para los organismos de crédito del Estado provincial, como el Fondo de la Transformación y Cuyo Aval. Y que hay otro párrafo aparte que le permite usar el endeudamiento sin monto específico para bienes de capital.

Así, los radicales ya sacan cuentas y suman que, a los 850 millones de endeudamiento ya autorizado en 2014, más lo solicitado para la empresa de Aguas AYSAM –unos 200 millones de dólares– y lo que quede del crédito de organismos internacionales –BID-BIRF–, el Gobierno podrá echar mano a unos 4 mil millones de pesos de crédito externo si la Legislatura lo aprueba.

“El presupuesto es equilibrado, no tiene déficit y lo hicimos en acuerdo con la UCR”, remarcó a su vez Jorge Tanús, el presidente de la Cámara de Diputados que trabajó en el acuerdo previo con los radicales y el propio ministro de Hacienda.

El jefe de la Cámara de Diputados explicó que la deuda con los proveedores en la ley implica otorgarle un marco jurídico a la deuda que se mantiene con los mismos y cuyo pago suele atrasarse varios meses. “Es un tema administrativo”, indicó y agregó que “viene sistemáticamente en todos los presupuestos”.

En busca de generar la confianza necesaria en la oposición, Tanús sostuvo que el financiamiento externo no estará destinado a pagar salarios. “No va para sueldos, sino para la actividad productiva. En todos los presupuestos se acuerda y no se objeta y no lo hicieron cuando trabajamos en diseñar este presupuesto”, retrucó.

El último punto en discusión es el tema del personal. A modo de ejemplo, Infante aseguró que en la presentación del ministro de Desarrollo Social, Cristian Bassin, se informó que hay 500 empleados nuevos en la DINAF que “no tienen instrumento de vínculo legal con el Estado y están figurando en una especie de Rendición de gastos”. Por esto, la UCR ha pedido que Bassin indique concretamente en qué áreas se desempeñan  y qué labor cumplen. 

Tanús recordó que hay un acuerdo anterior donde hubo restricciones al ingreso –hay un decreto de Pérez que congela contrataciones y que está refrendado en este último presupuesto presentado-, pero remarcó que en 2015 también se convino  que se iban a ocupar las vacantes del último año y medio. “Ahora me estoy enterando que a algunos no les gusta”, masticó el diputado justicialista.

Con estos nuevos roces, a partir del primer día, desde el cornejismo ya señalaron que no aprobarán los artículos donde se habla de endeudamiento, donde el oficialismo requiere de la mayoría especial para sancionarlos. Y pedirán que vuelva el ministro Juan Gantús a la Legislatura para dar más precisiones.

Por su parte, Tanús dio un nuevo gesto al sostener que “si hay que refaccionar alguna redacción lo haremos”. 

Pero además dio a entender que éstas no son cosas que los radicales pudieran desconocer, porque participaron de la elaboración de la norma y porque leyeron los artículos antes de la presentación –detalle: ayer varios radicales cornejistas se quejaron de que habían tenido pocas horas apenas para informarse y, luego, que tenían textos diferentes-.

“No hay mala fe de nuestro gobierno.  La buena fe es presentarlo sin déficit y tienen que creer en eso”, concluyó.