Un momento para el baile y mucho más para la diplomacia. Intendentes que transpiraron bajo los reflectores y otros que parecían no tener aceite en las articulaciones. Ex reinas que ya se prueban en la política partidaria y caciques que desafían a todos los rivales en medio de la carrera electoral. Y en medio de una Vendimia que se avecina bien política, faltaron los principales candidatos y sólo uno se dedicó a hacer lo mismo que hacían las soberanas. El tradicional Baile de las Reinas dejó comidilla política y social en la pista improvisada en el auditorio Angel Bustelo.

Vendimia en el Bustelo. El auditorio recibió a las candidatas al cetro vendimial, a los políticos con sus esposas, a algunas personalidades reconocidas, al público en general y a familiares de las chicas. El baile es una tradición que se retomó en la gestión de Celso Jaque y que pulió algunos detalles respecto de la caótica danza del año pasado, realizada en el hall central del Julio Le Parc. Alrededor de la pista de baile, se ubicaron stands de comida y de bodegas para degustar sabores típicos y delicias de gourmet con buenos vinos.

Faltazos. Cuatro intendentes desistieron del baile. Dos radicales y dos justicialistas. Uno de ellos, Alfredo Cornejo, es la segunda vez que falta y esta vez estaba de campaña en el Sur. El otro, Rodolfo Suárez, viene de pegar un “baile” importante en las elecciones de Capital para legitimarse. En tanto, Alejandro Bermejo -de Maipú- inauguraba una casa de campaña en Rodeo del Medio. Y Juan Carlos de Paolo decidió enviar a su delfín, el diputado provincial Gustavo Majstruk, ducho en estas lides.

El único candidato. En este mapa político, los principales candidatos desistieron de esta vidriera. El único candidato para la gobernación fue el ministro Diego Martínez Palau, que llegó con su esposa, Marcela Gaua -ex reina de la Vendimia y funcionaria del Senado-. A ellos se sumaron los intendentes que van, salvo uno, por la reelección. En algunos casos, por el tercer mandato ya que la Constitución no se los prohibe.

¿Vuelve la Concertación? Mario Abed, el intendente de Junín, fue el primero de los jefes comunales en llegar. En un momento dado, se vio rodeado de peronistas en la previa, un sector VIP donde se podía degustar una copa de tinto. Al momento de las fotos, el juninense estaba abrazado por Jorge Giménez, Rubén Miranda, Joaquín Rodríguez y otros funcionarios del Gobierno. A tal punto que inspiró al inefable intendente de Las Heras: “Vamos los compañeros”, arengó con una copa en la mano.

Testigo falso. Ricardo Mansur es un animal político. En la pista de baile, no defraudó y se movió con corrección pero los cinco minutos su frente estaba prácticamente bañada en sudor. Y no fue el único.

Perdida. Carlos López Puelles la tiene complicada en su municipio de Luján para las PASO. Y en la pista de baile. Sucede que se le perdió en medio de la danza a la candidata de su departamento. Sucede que el baile empezó con un vals donde cada joven giraba de la mano de respectivos gauchos. Luego, los intendentes tenían que hacer lo propio, pero parece que en medio del remolino, López Puelles no encontraba a su reina.

Codazos. “Ya empezaron los codazos”, advirtió Miranda, cuando la pista se hizo un espacio estrecha y alguno que otro tuvo que pedir disculpas o hacerse el distraído.

Trayectorias. Dos experiencias distintas en política. Una, la de Nadia González, ex virreina nacional que participa en las listas como quinta concejal por el FpV en General Alvear. La otra, de Luis Lobos, actual intendente interino de Guaymallén, que aseguró confiadísimo: “Voy a ganarles a todos. Nunca perdí una elección”.

