A días de las PASO, Mauricio Macri pone sus fichas en Mendoza con Alfredo Cornejo como su principal candidato. Ambos caminaron por Maipú, terreno justicialista desde hace varios años, y allí dejaron también algunos conceptos a modo de respuesta de las críticas que han recibido desde el kirchnerismo. En esa línea, el líder del PRO defendió la cena de recaudación que tendrá con empresarios y señaló que no quiere “volver a la década de los 90”.

“Mendoza viene golpeada desde hace varios años”, disparó el precandidato a presidente. Lo flanqueaban Cornejo y también su rival en la interna abierta, Ernesto Sanz. Detrás se posicionaron tres candidatos a intendentes por el macrismo -Omar De Marchi, José Micheli y Alberto Bertón, los últimos definidos como “dos Kojack” por Mauricio-. De allí, Macri pasó al primer piropo hacia Cornejo: “Cuánto más lo conozco, más confianza le tengo de que va a ser un buen gobernador”, aseguró. 

En ese sentido, confirmó que volverá a Mendoza el domingo, pero previo paso por Santa Fe, donde también se juega la suerte electoral del PRO con Miguel Del Sel. 

Tomó distancia de Salta

De entrada, el jefe de gobierno porteño disipó algunas dudas sobre el primer triunfo electoral que quedó en manos del kirchnerismo. “Lo de Salta no tiene ninguna relación con lo que va a pasar en Mendoza y en Santa Fe”, pronosticó para tomar distancia.

Y agregó para tomar distancia: “Acá es distinto, hay un partido como la UCR muy instalado y espero que hayamos podido expresar con claridad qué significa el cambio”. 

Justificó la cena con empresarios

A su vez, Macri defendió la cena de recaudación que esta noche tiene en el hotel Sheraton, que el justicialismo había considerado como “obscena”.

“Me parece bien que la gente que tiene algo para aportar ponga sus recursos personales, que ganó de manera legítima, para hacer política. Es mejor eso que aquellos que, gobernando, usan el Estado para beneficio propio “, argumentó.

El respaldo de Sanz a esto fue, al mismo tiempo, una bala de plata para el justicialismo: “No hay nada más obsceno hoy que ver una provincia que supo ser rebelde y autosuficiente, estar debatiéndose incluso entre justicialistas a ver quién dice las cosas más graves de su gestión”, apuntó el sanrafaelino, que competirá en las PASO contra Macri.   

“Hay que salir de los relatos cargados de ideología”

Por su parte, el ex presidente de Boca también tuvo que dar respuesta a otro cuestionamiento: “Esa discusión atrasa. No creemos que haya que volver a los 90”, replicó, en alusión a que si llega a ser presidente iniciará las políticas económicas de ajuste que se practicaron en aquella época.

“Lo que tenemos en mente es que la gente reciba buenos servicios, no si son públicos o privados. Lo importante es que la gente no se le corte la luz y viaje bien y segura”, argumentó. Y remató: “Hay que salir de los relatos cargados de ideología. La mejor ideología es acercar el Estado a la gente”.