Brian Rodrigo Siles tenía 17 años, una pareja y un pequeño hijo cuando fue asesinado la noche del 29 de agosto del 2011 cerca de la casa donde residían sus padres, en el barrio Pedro Molina, Guaymallén. Lo atacaron a balazos desde un auto mientras estaba con su hermano fumando cigarrillo en la esquina del domicilio. Testigos aportaron el nombre del principal sospechoso y de otros partícipes y hasta identificaron el auto desde el que partieron los proyectiles. Todos fueron detenidos a las pocas semanas pero, a más de tres años y ocho meses del crimen, el juicio oral no se ha desarrollado por diversos motivos que van desde fallos que los han beneficiado hasta renuncias de abogados.
Ante la falta de respuestas en la Justicia, la madre de la víctima, Miriam Vargas, y dos de sus hijas, se acercaron a El Sol para pedir por el esclarecimiento del crimen.
La mujer aseguró que desconoce el móvil del hecho, porque su hijo se encontraba circunstancialmente en la zona porque no tenía domicilio allí. Y contó que cree que los atacantes se confundieron de objetivo porque, minutos antes, se había producido un tiroteo en las inmediaciones.
Cada vez que menciona a su hijo Brian, a Miriam se le llenan los ojos de lágrimas. Lo apodaban Yiyo y el día que fue acribillado de un tiro había ido a visitarla a su casa de calle Paula Albarracín de Sarmiento al 2000, en la intersección con Manuel A. Sáenz.
El joven vivía con su pareja y su bebé en Godoy Cruz y atendía una despensa en Chacras de Coria. “No tenía problemas con nadie. Pasaron en un auto y dispararon varias veces. Era muy joven. Una situación así te marca para siempre”, contó la mujer.
“No tenía problemas con nadie. Pasaron en un auto y dispararon varias veces. Era muy joven. Una situación así te marca para siempre”.
Lo cierto es que la causa, desde que comenzó a instruirse, tuvo al menos cuatro detenidos. Un chico que en su momento tenía 14 años, su padre y principal sospechoso del hecho, y dos sujetos más fueron arrestados por la División Homicidios y la Unidad Investigativa departamental.
El menor fue arrestado a las pocas horas del hecho. Como era inimputable, recuperó la libertad. El miércoles 14 de setiembre de ese año, dos pibes fueron capturados por el crimen en el barrio Pedro Molina. Uno fue identificado como Franco Alexis Ortega y el otro tenía por aquellos días 16 años. El mayor tenía en su poder un revólver calibre 32 y medio centenar de municiones.
El otro imputado fue Raúl Humberto Vargas Morales. Este hombre de poco más de 40 años está sindicado como el autor del disparo que terminó con la vida de Siles. Lo atraparon en setiembre del 2011 (ver aparte), pero recuperó la libertad al poco tiempo. Es más, el fiscal de la causa, informaron fuentes judiciales, lo liberó por falta de pruebas. La causa llegó hasta la Cámara de Apelaciones en lo Criminal, que resolvió que debía sentarse en el banquillo de los acusados.
“Hemos sido amenazadas después de la detención de este sujeto. Es más, nos tuvimos que mudar. Todos en el barrio saben quién es, está vinculado a hechos delictivos. Pero fue él autor del crimen”, relataron los familiares.
“Hemos sido amenazadas después de la detención de este sujeto. Es más, nos tuvimos que mudar. Todos en el barrio saben quién es, está vinculado a hechos delictivos. Pero fue él autor del crimen”.
Lo cierto es que el debate estaba previsto que comenzara el 13 de abril en la Séptima Cámara del Crimen pero fue suspendido hasta el 16 de junio. Las fuentes agregaron que no solamente Vargas Morales se sentará en el banquillo, sino también otro de los detenidos, quien también fue liberado en el 2011.
El crimen de Siles sucedió a las 23 y los agresores fueron, al menos, tres. Iban en un vehículo Fox Cross y dispararon contra el menor por causas desconocidas. Tras el hecho, el vehículo fue secuestrado. Varios testigos señalaron a Vargas Morales y a su hijo menor. Sin embargo, poder comprobar la autoría fue una tarea compleja para la Justicia.
Varias veces tras las rejas
Raúl Vargas Morales fue detenido el jueves 22 de setiembre del 2011 en calle Valdivia de Dorrego. Su hijo fue arrestado el día del crimen de Brian Siles, pero, como era inimputable, lo liberaron. Vargas Morales recuperó la libertad pero deberá sentarse en el banquillo de los acusados. Tiene antecedentes por diversos hechos. Es más, en diciembre del 2014 fue arrestado por otro crimen en el Pedro Molina, pero volvió a la calle a la semana.
