La capital argentina marca tendencia ya sea en estilo, moda, arte como en gastronomía. Los nuevos espacios gastronómicos despliegan encanto, y los de siempre se aggiornan. Conoce las nuevas propuestas que podes conocer y disfrutar en la ciudad porteña.
El Mercado del Faena Hotel
El Mercado es un restaurante de cocina porteña ubicado en el Faena Hotel de Puerto Madero. Inspirado en las antiguas ferias europeas y las legendarias cantinas de Buenos Aires, El Mercado ofrece lo mejor de la comida tradicional argentina al calor del horno de barro, con productos naturales y de estación. Una cocina simple enfocada en la calidad y en los platos de las diferentes regiones del país. Como en las típicas estancias de las pampas, el asado a cielo abierto servido en el patio los días domingo, también aquí es una verdadera ceremonia. En largas mesas ubicadas frente al fogón de leños, el asador del restaurante deleita a los comensales con recetas de toda una vida, inspiradas por fogatas de campo y largas noches de vendimia. Las mejores etiquetas de vinos malbec del país son especialmente seleccionadas para acompañar toda la experiencia.

Con un servicio cálido y ameno, pero a la vez que detallado y profesional, El Mercado cuenta con un patio y una terraza para comer al aire libre, y toda la propuesta, desde la ambientación hasta la música, ha sido minuciosamente pensada para transmitir el espíritu de los sabores y aromas locales.

Dirección: Martha Salotti 445, Puerto Madero.
Topinambur en Palo Santo Hotel
Es un hotel ecológico urbano en el corazón de Palermo, el primero eco-sustentable de Latinoamérica. Su línea arquitectónica utiliza los jardines verticales como parte del lenguaje estructural, y estos cubren fachadas, patios, terrazas y balcones. Más de 800 plantas crecen dentro del hotel boutique, y las fuentes de agua y los luminosos espacios completan una propuesta green.

Topinambour es el restaurant de Palo Santo, y el chef francés Sébastien Fouillade, cuida al detalle cada uno de los ingredientes de su cocina y da prioridad a los productos frescos de estación. Su cocina es Ideal para almuerzos de trabajo o cenas románticas. El particular nombre del bistró es el de un tubérculo de origen americano llevado a Europa en el siglo XVII por un navegante francés. El topinambour es de sabor suave y aterciopelado, y recuerda al alcaucil.
Dirección: Bonpland 2275, Palermo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Uco Hotel Fierro
Localizado en la planta baja de Fierro Hotel, este restaurant de Palermo Hollywood cuenta con un jardín interior en el que dan ganas de pasar las horas. Inspirada en la región productora de vinos del Valle de Uco de nuestra provincia, esta propuesta combina los mejores productos de Argentina con una especial atención en la elaboración casera. Desde la leche orgánica con la que se produce el yogurt para los brunches y desayunos, hasta la trucha ahumada, pasando por las salchichas y el pan que se amasa a diario. Para Uco, el cuidado en el desarrollo de cada plato es una prioridad. Se trata de una cocina fresca, rica, con buenos productos, pensada para ser disfrutada y no descifrada.

Dirección: Soler 5862, Palermo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Frank’s Bar
Si uno logra olvidarse de Palermo por un rato, dejarse ir e imaginar que no se encuentra en el siglo XXI, sino en 1925, tranquilamente podría encontrarse con Jay Gatsby tomando unas copas fuera de la mente de Fitzgerald. Y es que Frank’s, este bar speakeasy -u oculto- que desde el 2010 genera intriga, misterio y adoración entre sus clientes más chic, no escatima en detalles y transforma la escena porteña en un pedacito de Nueva York perdido en el tiempo.

Hay que golpear el portón de hierro y esperar a que alguien abra la pequeña ventanilla. Es necesario una doble contraseña para entrar. La música que suena hipnotiza. Hay sillones de terciopelo rojo y luces muy bajas, porque Frank’s es un speakeasy bar, como esos sitios clandestinos en donde vendían alcohol en la época de la Ley Seca de Estados Unidos. Pero, además, es un lugar relajado, en donde es mejor hablar bajo y disfrutar del viaje en el tiempo de la mano de tragos y finger food. En aquella época estos espacios potenciaban verdaderas comunidades secretas y su localización se pasaba de boca en boca. Pero ahora, para llegar a Frank’s se debe primero reservar a través de la Web y luego aguardar la confirmación. Como si todo esto fuese poco, desde hace un tiempo, el ya clásico recinto palermitano ofrece también una exclusiva carta de comida preparada para deleitar al paladar más chic.
Dirección: Arévalo 1445.
