Adrián Ocampo Cazón está prófugo de la Justicia desde diciembre del año pasado. Debía presentarse al juicio oral y público en su contra por el accidente fatal que provocó sobre el Acceso Este, en el que murieron un padre y su hija, pero decidió no hacerlo por causas desconocidas. Este hombre de 39 años quedó arrestado a principios de febrero del 2013 por manejar ebrio y a contramano y terminar con la vida de Juan Manuel y Laura Viudez, de 62 y 39 años, respectivamente. Lo imputaron por homicidio doloso pero dos meses después quedó en libertad por un fallo de la jueza de Garantías Alejandra Mauricio, que entendió que era homicidio culposo. Si bien el tribunal de la Cámara de Apelaciones resolvió, tras una queja formal de la fiscal especial de la causa, Claudia Alejandra Ríos, que debía sentarse en el banquillo por la figura que prevé hasta 25 años de cárcel, Ocampo continuó en libertad.
Nada se sabe de este hombre nacido el 8 de setiembre de 1975 en Potosí, Bolivia. Se cree que regresó a su país de origen, pero la familia de las víctimas no baja los brazos en su lucha para que no cese la búsqueda del sospechoso y, junto con su abogado querellante, Estacio Cremaschi, logró que la Legislatura, a través del diputado del Frente para la Victoria, Daniel Cassia, eleve en las próximas horas un pedido de informe a la Justicia con el objetivo de conocer los detalles del expediente y los motivos
que llevaron a la libertad de Ocampo.
No sólo eso, el compromiso también alcanzó al Ministerio de Seguridad –confirmaron ayer a El Sol fuentes de esa cartera–, que ofrecerá en los próximos días una recompensa económica de 30 mil pesos para quienes puedan aportar datos certeros que lleven a la captura del imputado.
La reactivación de la causa en los tres poderes del Estado –ya había contado con la participación activa en la búsqueda de la Fiscalía Especial, a través de Claudia Ríos–, tiene un sólo propósito: atrapar a Ocampo Cazón para que sea juzgado en la Cuarta Cámara del Crimen por los homicidios dolosos de Juan Manuel y María Laura Viudez.
Ocampo Cazón conducía ebrio y a contramano por el Acceso Este, en Guaymallén. Lo acompañaban dos hermanos. Chocó de frente el auto en el que iban las víctimas y salvó su vida. Al otro día, habló con El Sol y señaló que no se acordaba nada del siniestro porque estaba alcoholizado.

La causa pasó por todas las instancias hasta que se confirmó el debate por homicidio doloso. Se había fijado para diciembre el inicio del juicio oral, pero el imputado no se presentó. Cuando lo fueron a notificar, ya no se encontraba en la casa donde vivía en concubinato con su mujer y sus hijos en calle Cobos sin número, en la finca La Colonia, de Agrelo, en Luján.
Se lo declaró prófugo y existe un pedido de captura nacional. Algunos investigadores sostuvieron a El Sol que Ocampo podría haber salido del país hacia Bolivia, donde vive su familia. Es por esto que ampliaron la búsqueda y los pedidos de colaboración a otras fuerzas de seguridad.
El siniestro ya tiene un condenado
El siniestro que terminó con la vida de Juan Manuel Viudez y su hija María Laura ocurrió el 11 de febrero del 2013 sobre el Acceso Este, cerca del cruce con ruta 50. Las víctimas venían en un Peugeot 405 azul hacia el oeste cuando fueron impactadas de frente por un Renault 19 gris que circulaba a contramano.
Héctor Donoso, quien también viajaba en ese vehículo, ya que era pareja de María Laura, sufrió graves heridas. Tras ese impacto, otro rodado que transitaba de este a oeste participó en el accidente.
Camino Pacífico Villalobos (49), también ebrio –tenía 0,79 de alcohol en sangre–, chocó el auto de la familia Viudez y le causó más heridas a Donoso. Villalobos reconoció el hecho y fue condenado en la Tercera Cámara del Crimen a 2 años de prisión en suspenso y a 3 y medio para no manejar. Además, le recomendaron que no abusara del consumo de bebidas alcohólicas.
