Con el paso del tiempo es inevitable perder firmeza y volumen en el rostro lo que hace que la piel parezca envejecida.  Es por ello que uno  de los problemas que más preocupa a las mujeres es la pérdida de firmeza y volumen en el rostro y en los labios. Para acabar con este problema, existen diversos tipos de rellenos para volver a tener una piel perfecta y suavizar las arrugas.

El relleno a base de ácido hialurónico para eliminarlas, además de propocionar elasticidad al rostro; y el relleno a base de ácido poliláctico que combate la flacidez, el cual proporciona un efecto lifting. También existe el tratamiento de Toxina Botulínica, con el que se consigue suavizar las arrugas de expresión del tercio superior del rostro: frente, entrecejo y patas de gallo.

Lo bueno de este tipo de tratamientos es que son muy poco invasivos y no necesitan cirugía, y por lo tanto no se corre el riesgo que conlleva una intervención estética.

Paralelamente al tipo de tratamiento que se escoja -previa consulta con el profesional-, es aconsejable realizarlo luego de los meses de calor, ya que la exposición al sol puede causar problemas en la piel, desde marcas a quemaduras. Por lo cual, la temporada de otoño e invierno, suele ser la más indicada para comenzar con alguno de ellos.

Ácido Hialurónico

El relleno facial es la clave para acabar, de una manera eficaz, con las arrugas y las líneas de expresión que han empezado a aparecer en la piel. La remodelación a base de ácido hialurónico es una técnica que consiste en regenerar esa piel que ahora preocupa. Ayuda arecuperar el volumen perdido, elimina arrugas, moldea el contorno facial, reduce surcos y pliegues y aporta volumen a los labios.

El ácido hialurónico es una sustancia que forma parte de la composición corporal humana que va disminuyendo a medida que el tiempo transcurre. Una vez que esto ocurre comienzan a aparecer los primeros síntomas que se traducen en la pérdida de tersura, y consiguiente aparición de flacidez, y la distorsión del óvalo facial. Con este relleno cada cosa recuperará su cauce, volviendo a lucir un rostro rejuvenecido y brillante.

Ácido Poliláctico

El relleno de ácido poliláctico es otra solución para acabar con la flacidez, ya que proporciona un efecto lifting. Durante el tratamiento es el propio organismo quien va generando nuevo colágeno y tejido conectivo que provoca el efecto lifting. Entre los beneficios que produce está el que no actúa directamente sobre la arruga, sino que hace un barrido por toda la cara. El resultado no es inmediato, sino que el paciente comenzará a ver efectos a corto y medio plazo, en unos 3 meses dependiendo de cada persona, pero, y eso sí, una vez que el tratamiento da sus frutos es duradero en el tiempo prolongándose hasta los 2 años.

Toxina Botulínica

Si lo que se pretende es actuar contra esas imperfecciones que aparecen en el tercio superior de la cara lo recomendable es el tratamiento de Toxina Botulínica. Es un proceso mínimo e indoloro que actúa contra las arrugas existentes y evita la aparición de nuevas, destinado especialmente en las zonas de la frente, el entrecejo y las indeseables patas de gallo. Los efectos son casi inmediatos, en un plazo de 4 u 8 días se comienza a apreciar su eficacia. La duración del tratamiento oscila entre los 3 y 6 meses dependiendo de las características de las persona.

Hilos tensores

Otro de los problemas que más denota un rostro envejecido es la pérdida de flacidez del cuello. Gracias a los hilos mágicos es posible acabar con ella. Consiste en la aplicación de hilos tensores en la dermis generando fibrosis que dan lugar a un efecto lifting.

Es un proceso natural ya que va a generar sus propios hilos naturales de colágeno. Tres semanas serán suficientes para comenzar a ver sus resultados con una duración, dependiendo de cada caso, de 12 a 18 meses. Hoy en día, es el único tratamiento que consigue tratar una zona tan delicada y el cual aporta unos resultados óptimos.